Las rosas ecuatorianas están entre las más demandadas por los consumidores rusos para regalar en el Día de la Mujer. Foto: Archivo / EL COMERCIO

El 8 de marzo es una de las fechas festivas más rentables en Rusia por el Día de la Mujer. El principal regalo que se entrega son las flores; en especial las rosas.

El 70% de la producción llega desde el extranjero y Ecuador es uno de los principales proveedores. Por ello, el impacto del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania afecta de forma importante al ­exportador nacional.

Los primeros embarques salieron desde mediados de febrero pasado para llegar a tiempo a los consumidores rusos. Desde Ecuador salen en avión hasta Ámsterdam. De allí, el resto del viaje se realiza, principalmente, en camiones refrigerados para preservar la calidad del producto durante los cinco días que dura la travesía, cuenta Byron Torres, gerente general de Hellman en Ecuador, una firma especializada en logística de carga.

Otra cantidad va en aviones. Aerolíneas como Air France, KLM, Martinair Cargo suspendieron -de forma temporal- sus operaciones a la zona del conflicto.

El 90% de la carga enviada para el Día de la Mujer ya está en el mercado ruso, asegura Alejandro Martínez, presidente ejecutivo de Exploflores. Según él, el porcentaje restante se busca colocarlo en otros mercados, pero eso implica una reducción de los precios y “no es tan fácil ubicar en otros países”.

Ecuador exporta en promedio USD 120 millones en flores a Ucrania, Bielorrusia y, en especial, a Rusia. Este último mercado es el tercer destino de las flores nacionales, luego de Estados Unidos y la Unión Europea. Solo por el Día de la Mujer se envían flores por un valor estimado de USD 20 millones.

Ahora, la principal preocupación para un grupo de exportadores florícolas ecuatorianos es cobrar los cerca de USD 36 millones, que adeudan los compradores rusos y ucranianos por los pedidos que realizaron por San Valentín y el Día de la Mujer.

Martínez indica que debido a las sanciones económicas, incluida la exclusión de varios bancos rusos del sistema Swift (pagos interbancarios), no se podrá recibir el dinero en el mediano plazo. La consecuencia es grave, explica, porque hay floricultoras ecuatorianas, que destinan hasta el 70% de sus ventas a esos mercados.

“Hay que prepararse para el peor escenario, que es más o menos lo que se está dando, porque las sanciones serán prolongadas. Independientemente de que acabe el conflicto armado en poco tiempo, las sanciones serán largas”, dice Martínez. No solo se trata de pagos, sino también de la pérdida de mercado por la reducción del consumo que habrá en las naciones en conflicto, y las flores no son un producto de primera necesidad.

Según él, la situación es grave porque Rusia ya estaba en crisis por la pandemia y ahora se complicará. Estima que para llegar a los niveles de exportación de 2021 se tardará más de seis años. “Con la devaluación del rublo, la economía rusa se redujo más de un tercio de su tamaño”. El valor del rublo cayó en más de un 30%. Es decir, los rusos tienen menos poder adquisitivo que antes del conflicto.

En 2014 hubo una situación similar, cuando se impusieron sanciones a Rusia por su incursión en Crimea. En ese entonces, el mercado ruso demandó solo 14% del total de la producción anual de flores ecuatorianas. Antes de eso era el 30%, dice Martínez. “Ahora, la situación es más compleja”.

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