Hacienda. Luis Calzada, ingeniero agrónomo, muestra el jengibre que cosecha en la provincia de Los Ríos. CORTESÍA

En el 2021 el precio bajó de 40 dólares el quintal a 14 dólares y la exportación de Ecuador descendió más de la mitad.

En el 2021 las exportaciones de jengibre se desplomaron a más de la mitad en relación al 2020, pasaron de 3,8 millones de dólares a 1,2 millones de dólares, según las cifras del Ministerio de Agricultura y Banco Central de Ecuador. Por lo tanto los agricultores apuestan a que la mala racha ha terminado y que en este nuevo año se van a recuperar.

No es la primera vez que ventas al mundo del producto han sido bajas, por ejemplo en el 2017 fueron solo de 20.000 dólares. Tampoco es la primera vez en que han tenido buenas ventas, en el 2014 fueron de 1,7 millones de dólares.

Los agricultores dedicados a este cultivo señalaron a Diario EXPRESO que las ventas se afectaron en el 2021 por el cierre de la frontera con Colombia, que es uno de los principales compradores del producto y por el problema de logística, por la falta de transportes como efecto de la pandemia de la COVID-19.

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Las ventas de jengibre de Ecuador al mundo. EXPRESO

“Pero en este año el sector se va a levantar porque hasta el precio del quintal mejoró, a inicio de este año estuvo a 33 dólares; cuando en el 2021 bajó hasta 14 dólares y ya está abierta la frontera con Colombia”, manifestó a este Diario Luis Calzada, agricultor de 25 años que está en ranking de los 35 Productores para el Futuro de Latinoamérica de la empresa Yara Ecuador.

Calzada es ingeniero agrónomo de la universidad Zamorano y cultiva el jengibre desde hace dos años. En el primer cultivo le fue excelente, en el segundo experimentó la caída del precio; pese a ello no perdió la inversión; esto no lo desanimó en seguir en este sector, porque sus proyecciones son que este año será excelente.

La visión que tiene el Ministerio de Agricultura también es que este cultivo va en crecimiento. El cultivo en los últimos años se ha incrementado notablemente, se cultiva en un área superior a las 100 hectáreas, distribuidas en Esmeraldas (San Lorenzo, Quinindé, La Concordia); Santo Domingo de los Tsáchilas; Los Ríos (Quevedo, Valencia, Buena Fe); Guayas (El Triunfo) y Pichincha (Los Bancos), indicó Roboam Gavilánez, subsecretario de Producción Agrícola, del Ministerio de Agricultura

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Expertos seleccionan lo mejor de la cosecha del jengibre para exportar. CORTESÍA

Otro agricultor con optimismo es Ney Rodríguez, líder del Movimiento Nacional Campesino, que este año ha sembrado una hectárea de jengibre en la provincia de Los Ríos. Él aspira a cosechar entre noviembre o diciembre de este año entre 12 a 15 toneladas. “Tengo la confianza de que todo siga bien y pueda vender a precio razonable el jengibre, a 500 la tonelada para tener ingresos favorables”, dijo.

Rodríguez es uno de los agricultores que migró del cultivo del maíz al de jengibre. Después de ser más de 26 años maicero le fue mal en el 2020 y 2021 y por ello vio en este otro producto una oportunidad para obtener ingresos.

Para los que tienen más años en la siembra de jengibre han podido crecer. Por ejemplo Marco Vargas empezó sembrando 5 hectáreas y ahora administra 20 hectáreas.

Vargas también señaló que los principales compradores son Estados Unidos, Colombia, República Dominicana, Países Bajos, Puerto Rico, Reino Unido, Grecia, Canadá, entre otros destinos.

Para exportar desde el inicio los agricultores tienen que determinar a qué destino van a vender la cosecha, porque Colombia acepta los que se recolectan a los seis meses de estar cultivados; pero Estados Unidos y la Unión Europea entre ocho a diez meses, explicó Calzada.

Calzada agregó que hay una oportunidad hasta para comercializar la flor, que también se usa como alternativa de medicina natural. Pero en el país esto todavía no está desarrollado, hasta ahora se comercializa más el rizoma. En el exterior venden bebidas elaboradas con la flor del jengibre.

Pese al avance que se ha logrado en este cultivo, todavía hay el reto de lograr niveles máximos de productividad y para esto los agricultores deben informarse de cómo nutrir al cultivo e incluso cómo mitigar la huella de carbono que exigen algunos destinos. En todo momento lo que se busca es maximizar el retorno económico , dijo Jaime Vinces, gerente Comercial de Yara-Clúster Andino.

El producto se consume más en el mundo, después de la aparición de la pandemia y eso hace que exista una alta demanda.

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