El subsidio para el sector pesquero es de USD 1,58 por galón de diésel. Mientras que los automotores reciben USD 1,89 por cada galón. Foto: cortesía puerto de Manta

La empresa pública Petroecuador despachó un total de 14,5 millones de galones de diésel para el sector pesquero, entre enero y agosto de 2022. La cifra incluye diésel 2 y premium, entregados a las industrias del camarónatún y otras pesquerías que reciben este combustible subsidiado.

El monto representa un promedio de despacho diario de 60 388 galones para el sector pesquero.

La cantidad de diésel entregado a este sector parece grande, pero en realidad es marginal, pues solo representa el 1,5% de la demanda nacional, que llegó a 963,5 millones de galones de diésel en los primeros ocho meses del año.

Seis sectores del país consumen diésel en sus procesos productivos. Junto con el pesquero, el automotor y el eléctrico reciben precios preferenciales. Mientras que los sectores industrialnaviero petrolero pagan la tarifa real, es decir, sin subsidio.

Según cifras de la petrolera estatal, el sector automotor recibe el 65,9% del diésel del país, es decir, consumió 634,5 millones de galones en este período. El sector eléctrico consumió solo el 1,2%. Los otros tres sectores restantes abarcan el 31,4% de la demanda.

El 76,8% del diésel que se consume en Ecuador es importado. En los primeros ocho meses del año se gastaron USD 1 245,5 millones en subsidiar este derivado, según datos del Banco Central.

Sin embargo, el monto total que el país pagará por la subvención de todos los combustibles (diésel, gasolinas y gas de uso doméstico) llegará a USD 4 100 millones hasta el final del 2022, según Finanzas.

Actualmente, se buscan las herramientas tecnológicas y el mecanismo adecuado para focalizar el subsidio de los combustibles, es decir, que esté destinado para quienes en verdad lo necesiten.

En las conversaciones entre las autoridades y los representantes de las organizaciones indígenas surgió el debate sobre si los camaroneros atuneros deberían ser beneficiarios de este subsidio.

Una de las solicitudes del movimiento indígena fue eliminar la subvención para todas las “industrias prósperas”. Sin embargo, el pedido no pasó y se firmó un acuerdo sin topar el subsidio al sector pesquero. La focalización será en el campo automotor.

Según las organizaciones indígenas, las industrias del camarón y atún se benefician de un precio diferenciado por 17 años y han crecido en este tiempo. Por esta razón ya podrían pagar el precio real de los combustibles.

Sector pesquero

El sector pesquero está compuesto por tres grupos: el extractivo o dedicado a la pesca, las fábricas de procesamiento y la comercialización. El único segmento que recibe el subsidio es el extractivo, ya que requiere del combustible para sus embarcaciones, explicó Luigi Benincasa, director eje­cutivo de Atunec.

El segmento pesquero extractivo asegura que sin la subvención no podrían seguir operando y llevaría a la quiebra a toda la industria, puesto que su para afectaría al aprovisionamiento de la materia prima para los otros dos grupos del sector e impactaría directamente en los empleos de miles de trabajadores.

Para Oswaldo Erazo, director ejecutivo de la Cámara de Distribuidores de Derivados de Petróleo (Camddepe), ningún subsidio puede ser permanente y la subvención podría ampliarse para otros sectores productivos que también utilizan combustibles en sus tareas diarias, como la agricultura o ganadería, etc.

El ministro de Economía, Pablo Arosemena, señaló que no hay una fecha definida para concluir el proceso de focalización, pero que en el transcurso del próximo año (2023) podría ya aplicarse.

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