«En todo el mundo, la agricultura y la horticultura tienen un problema con el agua. O hay demasiada, o hay muy poca», afirma Rob van de Meer, que colabora como consultor empresarial con una empresa que parece tener una solución para aquellos lugares donde hay muy poca agua. La empresa húngara Water and Soil ha desarrollado el Water Retainer, un producto que retiene el agua en el suelo, reduciendo la evaporación y mejorando tanto el rendimiento como la calidad de diversos cultivos. Ahora está colaborando con Ferry Szovan y Ruud van der Vliet para dar a conocer la empresa y esta aplicación biodegradable a posibles inversores. «Es una solución demasiado buena como para dejarla pasar», afirma.

Solución para la retención del agua
No importa si se pulveriza de manera manual o mecánica, o incluso si se disuelve en el agua de riego; el efecto es el mismo. El suelo tratado con el producto de Water and Soil es capaz de retener más agua que el suelo no tratado, ya que el agua se evapora menos, por así decirlo. «Esto funciona de dos maneras», explica Ferry. «Por un lado, el agua de riego o de lluvia queda retenida durante más tiempo en el suelo, evitándose su filtración. Por otro lado, también se evita la evaporación en la parte superior. Por tanto, hay más agua disponible para las plantas y durante más tiempo».

Las pruebas realizadas por los desarrolladores húngaros de Water and Soil constatan rendimientos hasta un 25% superiores y un consumo de agua hasta un 50% inferior. «El producto no solo es biodegradable, sino que está reconocido por la FAO como idóneo para su uso en regiones con escasez de agua. También puede utilizarse en cultivos ecológicos, según la normativa de la UE», prosigue Rob. «El concentrado líquido se diluye con agua y se degrada por completo al cabo de 3 o 4 meses. No deja residuos en el suelo, y los productos tampoco contienen sustancias químicas».

La experiencia de Rob y Ferry en los sectores financiero y alimentario se refleja en su entusiasmo por este producto. Ruud van der Vliet aporta al equipo de asesores sus conocimientos sobre agronegocios. «En Australia, la siembra de cultivos se ha visto moldeada por la escasez en el suministro de agua, pero más cerca de casa, esta cuestión también es relevante. La escasez de agua es ya un gran problema incluso dentro de Europa. Lo es en España, por ejemplo. También lo es para los productores italianos de tomates para la industria de transformación, pero también para Alemania, donde los agricultores se están viendo obligados a adaptar sus operaciones, dada la menor disponibilidad de agua, convirtiendo sus explotaciones de cultivos herbáceos en paneles solares, por ejemplo».

«La agricultura y la alimentación son demasiado importantes para perderlas», prosigue Rob. «Vemos potencial en todo el mundo, tanto dentro como fuera del sector agrícola: campos de hierba, almendros, dátiles, cocoteros… pero también lechugas, cereales y otros cultivos herbáceos. Las pruebas realizadas con olivos están permitiendo aumentar la producción de aceite de oliva extra en hasta 400 litros por hectárea, lo que equivale a un 25% más de rendimiento».

El equipo lo tiene claro: este producto merece una mayor presencia. Y el trabajo se está centrando precisamente en eso. «La tecnología ya se ha desarrollado y probado, se han realizado ya estudios y la relevancia del producto es evidente. Ya hemos procesado el primer pedido razonablemente grande, pero para llevar a la empresa al siguiente nivel hará falta un inversor con conocimientos del sector y ganas de contribuir a potenciar una solución sostenible para la agricultura y la horticultura».

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí