En los últimos años, las drásticas medidas de salud pública contra el consumo de cigarrillo, así como la política tributaria y arancelaria a la que se tienen que enfrentar, han motivado a una disminución en la producción de tabaco.

Atendiendo esa situación, Diana Daniela Portela Dussán, doctora en Biotecnología de la Universidad Nacional de Colombia, Unal, sede Medellín, encontró la manera de obtener un plástico biodegradable del tabaco y, de esa forma, darles una nueva oportunidad de crecimiento a los pequeños y medianos agricultores pertenecientes al sector tabacalero.

De acuerdo con Dussán, la reducción en la producción de tabaco en el país se debe, entre otras cosas, a los altos costos de producción y las medidas contra el consumo de cigarrillo y la regulación mediante impuestos, “esos factores han afectado la suspensión de compra y cosecha por parte de algunas tabacaleras internacionales”, destacó.

Con el objetivo de que los productores tengan otro tipo de sustento de los cultivos, la investigadora insertó en plantas de tabaco genes de bacterias que producen un tipo de poliéster con el que se puede hacer plástico biodegradable. Según el portal de noticias de la Unal, se obtuvo polihidroxibutirato (PHB), polímero natural o biopolímero clave para desarrollar productos como prótesis.

“Algunas bacterias producen un tipo de poliéster con el que se puede hacer plástico biodegradable, seguro para la salud y el medioambiente. Pero como el proceso suele ser muy costoso, nos propusimos insertar en las plantas de tabaco genes de estas bacterias con el fin de optimizarlo y obtener el poliéster de interés directamente de la planta”, resaltó Dussán en el portal.

¿Cómo lo hizo?

Para desarrollar el tabaco genéticamente modificado, Dussán empleó patentes libres de derechos de propiedadEncontró 11 patentes vencidas, cuya tecnología se convirtió en dominio público y sobre ellas realizó el estudio.

“Hicimos los ajustes y luego utilizamos como vehículo la bacteria Agrobacterium tumefaciens, que transfiere el gen que infecta la planta sin generar enfermedad gracias a otras modificaciones que se hacen en laboratorio”, añadió.

Tras colocar las plantas en un medio de cultivo con el antibiótico kanamicina, en el que solo crecen aquellas potencialmente transgénicas, Dussán confirmó la transferencia del gen.

“Después de esa primera selección, confirmamos mediante pruebas PCR la presencia del gen de interés y verificamos, por microscopía electrónica, que en el tejido de las plantas se estaba produciendo el biopolímero”, manifestó.

¿Qué encontró?

La investigadora obtuvo cuatro líneas transgénicas que, de acuerdo con la Unal, incorporaron el gen y expresaron el biopolímero biocompatible con el organismo humano, importante para elaborar productos biomédicos como prótesis.

Logramos producir 0,36 miligramos por peso seco que, aunque no es mucho, sí abre la posibilidad de realizar mejoras en el proceso y alcanzar mejores resultados, como por ejemplo superar al menos 14 % frente al 2 % que se obtuvo con esta investigación”, concluyó.

Los resultados de esta investigación, además de reactivar la cadena de producción del tabaco a través de la producción de plástico, permitiría generar fármacos y fibras que le apuesten a una menor contaminación y un minúsculo gasto de energía.

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