El Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales de China señaló este lunes que la producción de pienso animal del país alcanzó los 287 millones de toneladas en los primeros 11 meses del año, un 4 % más que en el mismo periodo del año anterior, recogió hoy el diario local Global Times.

Para 2023, se espera que el consumo total de pienso animal del país asiático llegue a los 476 millones de toneladas, de los cuales la proporción de harina de soja utilizada en el pienso se reducirá en 1,5 puntos porcentuales en comparación con 2022, lo que implica que la demanda de soja para la alimentación animal disminuirá en 9,1 millones de toneladas, indicó el organismo.

Desde comienzos de 2023, el Ministerio ha implementado un plan de acción de tres años para la “reducción y sustitución” de la harina de soja en el pienso animal, como parte de los esfuerzos para “garantizar la seguridad alimentaria” y el “suministro estable de los principales productos agrícolas”.

El plan incluye medidas como la “adopción de nuevas tecnologías y aplicaciones”, así como el “ajuste de la estructura de la cadena de suministro en el uso de recursos de alimentación proteica como plantas y microorganismos”, según la cartera.

Entre enero y noviembre de este año, las importaciones de soja de China crecieron un 13,3 % interanual, hasta alcanzar los 89,63 millones de toneladas, según las Aduanas chinas.

Por el contrario, en 2022, las importaciones de soja de China ascendieron a 91,08 millones de toneladas, lo que supuso una caída de 5,44 millones de toneladas respecto al año anterior y marcó el segundo año consecutivo en el que las importaciones de soja cayeron.

La cartera de Agricultura informó el pasado abril de que China aumentaría este año las tierras de cultivo de soja y plantas oleaginosas en 666.600 hectáreas para mejorar su autosuficiencia agrícola.

“El origen de la soja importada a China se concentra en determinados países y regiones, lo que supone un riesgo para la seguridad alimentaria china”, aseveró entonces el exdirector del Instituto de Investigación Alimentaria de la Academia China de Ciencias Agrícolas Dai Xiaofeng.

China ha dependido en los últimos años de la importación de granos de soja para alimentar al ganado y para producir aceite para cocinar, aunque es autosuficiente en el cultivo de soja para consumo humano.

Brasil, a quien China compra el 60 % del total de la soja que importa, fue el principal exportador de soja al país asiático en 2022, según datos oficiales.

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