En medio de la creciente crisis hídrica que azota a la Región de Coquimbo, el diputado y presidente de la Comisión de Recursos Hídricos, Víctor Pino, solicitó evaluar medidas extremas para abastecer de agua a las zonas afectadas, como el transporte de este recurso a través de barcos.

“Hace algunos meses, tuve la oportunidad de discutir esta situación con la ministra del MOP y sus asesores. Lo que está ocurriendo en la Región de Coquimbo hoy no puede ser ignorado; es una auténtica emergencia. Los embalses en las provincias de Elqui y Limarí están alcanzando niveles mínimos que no se veían en la última década”, dijo  el parlamentario.

Preocupado por la posible falta de preparación para lo que se avecina, el parlamentario planteó la necesidad de evaluar con urgencia la opción de transportar agua en barcos, tomando como referencia la situación que ocurre en Andalucía, España, que se enfrenta a una sequía estructural.

En la mencionada región, ya se utilizó esta medida en el año 2008, cuando barcos llegaron a abastecer a la población. La acción no solo sirvió para paliar la crisis que se enfrentaba en ese entonces, sino que también concientizó a la población sobre la gravedad de la sequía por lo que disminuyó su consumo de agua de forma espontánea.

Esta experiencia se suma a la vivida en 1995 en el mismo país, donde se transportó agua desde Huelva a Cádiz en barco, ejemplos que sirven como precedentes que demuestran la efectividad de esta solución en situaciones críticas.

“La pregunta inevitable es: ¿Estamos realmente preparados para lo que viene? Es necesario destacar la necesidad urgente de establecer planes de contingencia. La reciente crisis en Antofagasta, donde el 70% de la población estuvo privada de agua potable durante varios días, debería servir como una advertencia contundente. La posibilidad de transportar agua en barcos desde regiones excedentes a aquellas con déficit no debería descartarse como una idea descabellada”, comentó la autoridad.

La alerta del parlamentario sobre la grave sequía en la Región de Coquimbo, se debe a que la crisis se profundizó en los últimos meses debido a la ausencia de precipitaciones importantes durante 2023. Esto pone en riesgo el suministro de agua potable, para uso productivo y para la flora y fauna local.

“La lección aquí es clara: debemos aprender de las emergencias pasadas y estar preparados para aplicar soluciones innovadoras. La revisión exhaustiva de todas las alternativas disponibles es crucial, y debemos estar dispuestos a implementar aquellas que realmente aborden la crítica necesidad de recursos hídricos en nuestro país. La inacción y la falta de medidas preventivas solo agravarán la situación en el futuro”, concluyó el diputado Pino.

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