Aunque esta técnica de reproducción animal asistida se usa cada vez más en las explotaciones ganaderas para mejorar la genética de los rebaños, aumentar su producción y obtener mayor rentabilidad, la tasa de éxito en el mundo no supera el 25 %. Un estudio realizado en 32 municipios agropecuarios de Cundinamarca, en el cual se transfirieron 5.000 embriones a hembras bovinas receptoras, evidenció que un factor que impacta las tazas de preñez es el confort de la madre gestante: en temperaturas extremas, los bovinos experimentan cambios en su producción de leche y su capacidad para concebir.
Lograr la reproducción de una vaca desde un laboratorio (in vitro), para asegurar un rebaño productivo y de buena calidad, requiere de un minucioso proceso, tan complejo que solo 1 de cada 4 embriones trasplantados resulta en gestación exitosa.
“Un buen resultado depende no solo de la selección de las células, sino que el bienestar de la madre gestante también influye”, señala la investigación del Grupo de Reproducción Animal y Salud de Hato, de la Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), liderado por el médico veterinario Jorge Zambrano. El estudio revela que factores de riesgo –como el estrés calórico de la vaca– pueden afectar las tasas de preñez durante este procedimiento.
Así lo comprobó el equipo de investigación en los 32 municipios cundinamarqueses, caracterizados por una baja tecnificación y diferentes pisos térmicos.
Así se produce un embrión en laboratorio
El proceso de fertilización in vitro en bovinos implica varios pasos. El primero es la aspiración folicular, mediante la cual se extraen los ovocitos (célula que se convierte en óvulo) de vacas donadoras de genética superior utilizando ecografía y puncionando los ovarios para extraer los folículos en los que se encuentran estas células germinales.
Una vez extraídos, los ovocitos se seleccionan según su calidad morfológica, con especial atención en la cantidad de células que los rodean, ya que este es un indicador de un mejor potencial de fertilización. Si alrededor de los óvulos se observa una corona completa, eso significa que son de buena calidad y están listos para llevarlos al laboratorio para ser fertilizados con semen de toros seleccionados genéticamente.
En este proceso de fertilización se simulan en el laboratorio las condiciones del oviducto de la vaca, utilizando hormonas y medios de cultivo enriquecidos. Los embriones resultantes se cultivan durante 6 a 7 días hasta que alcanzan el estado de blastocito, o sea la etapa de desarrollo del embrión que ocurre en esos días de fecundación, y es el momento óptimo para la transferencia.
Simultáneamente a la creación de los embriones en el laboratorio, las vacas receptoras deben estar sincronizadas endocrinológicamente, es decir que deben estar en el mismo ciclo reproductivo que las donadoras, de forma que el embrión se pueda implantar correctamente.
Para este proyecto, las receptoras fueron seleccionadas y sincronizadas cuidadosamente, utilizando tratamientos hormonales para asegurar que llegaran al día adecuado de su ciclo estral, momento en que la transferencia del embrión tiene mayores posibilidades de éxito.
Temperatura y enfermedades: factores críticos para la preñez
Aunque en todo el mundo se estudian factores como la calidad del embrión y la sincronización hormonal, este proyecto de investigación fue pionero en analizar condiciones de salud y medioambientales que afectan directamente la implantación del embrión y el éxito de la gestación en las receptoras.
En condiciones de temperaturas extremas, los bovinos pueden experimentar cambios en su producción de leche y su capacidad para concebir. Este fenómeno se analizó en profundidad en el estudio y se concluyó que el control adecuado del entorno climático es crucial para mejorar las tasas de preñez, especialmente en regiones con grandes variaciones de temperatura.
Además se determinó que cuando los animales se encuentran fuera de su zona de confort térmico, ya sea por temperaturas demasiado altas o bajas, las gestaciones se pueden ver afectadas negativamente. En Colombia, la zona de confort térmico para el ganado oscila entre los 5 y 25 °C, siendo 15 °C la temperatura ideal.
Este hallazgo tiene implicaciones prácticas. Por ejemplo, se recomienda realizar las transferencias de embriones en momentos del día en que la temperatura es más baja, como temprano en la mañana o al final de la tarde, evitando las horas de mayor radiación solar. Durante el mediodía, la temperatura corporal del animal puede acercarse a los 40 °C debido a la exposición solar, lo que incrementa el riesgo de fracaso en la gestación.
El estudio reveló que las temperaturas superiores a 25 °C aumentan significativamente el riesgo de pérdida embrionaria. En contraste, dentro de la zona termoneutral –de 15 a 25 °C– se observó una mayor probabilidad de éxito en las gestaciones.
Además, en el índice de temperatura-humedad, que se utiliza para medir un ambiente estresante para un bovino, se identificó que por debajo de 68 ya es un valor crítico para mantener el confort térmico y mejorar las tasas de preñez.
El estudio también estableció que factores como el control de parásitos, el estado nutricional, las condiciones sanitarias y la presencia de enfermedades infecciosas impiden un resultado exitoso de fertilización in vitro.
Entre las enfermedades estudiadas, la brucelosis y la tuberculosis se identificaron como factores críticos, ya que estas patologías afectan directamente la capacidad reproductiva de los animales. La neosporosis, que se transmite de madre a cría, puede causar abortos espontáneos.
Aunque actualmente estas enfermedades no son de control obligatorio para todos los ganaderos, el estudio demostró que el cumplimiento de las normativas sanitarias sí mejoraría considerablemente los resultados de la fertilización in vitro y las condiciones de salud y bienestar de los bovinos en la región.
En la investigación se encontró que muchos pequeños productores no estaban cumpliendo con los requisitos de bioseguridad, lo que aumenta el riesgo de pérdidas gestacionales, por lo que se sugiere implementar programas de vacunación y control de enfermedades en este grupo y el de medianos productores, lo que reduciría significativamente las pérdidas gestacionales.
https://agenciadenoticias.unal.edu.co/detalle/estres-calorico-uno-de-los-riesgos-de-la-prenez-bovina-tras-fertilizacion-in-vitro