Los precios del café experimentaron una nueva alza la semana anterior, impulsados por la llegada de un frente frío a Brasil y la incertidumbre sobre el futuro del comercio con Estados Unidos tras la imposición de aranceles. El contrato de café Arábica para septiembre cerró la jornada en 307,7 centavos por libra, superando los 300 c/lb y registrando un incremento del 1,5 % en los últimos siete días.
Las condiciones meteorológicas han sido determinantes en este comportamiento. Un nuevo frente frío ingresó a Brasil, provocando un descenso significativo de temperaturas en regiones cafeteras clave, especialmente en el sur de Minas Gerais, donde se esperan mínimas entre 6°C y 8°C, con algunos modelos del CPTEC advirtiendo posibles caídas por debajo de los 5°C, lo que aumenta el riesgo de heladas.
Según Laleska Moda, analista de inteligencia de mercado de Hedgepoint, además del frío, granizadas localizadas afectaron algunas fincas del sur de Minas durante el fin de semana. Aunque se trató de un fenómeno de alcance limitado, se reportaron pérdidas de hojas y posibles impactos en la producción proyectada para las cosechas 2026/27.
En contraste, en las regiones de Conilon, como Espírito Santo y Bahia, el clima ha sido más favorable. Allí, la cosecha 2025/26 está prácticamente finalizada y algunas explotaciones ya entran en la etapa de floración para la siguiente temporada. En estas zonas, el aumento de las lluvias será clave para el buen desarrollo de la floración y el cuajado de los frutos.
Incertidumbre comercial con EE.UU.
A los riesgos climáticos se suma la tensión en torno a los aranceles impuestos por EE.UU. al café brasileño a mediados de julio. Esta medida ha generado incertidumbre entre los productores, que han ralentizado sus ventas a la espera de una definición clara sobre el comercio bilateral.
Aunque el gobierno brasileño, el Consejo de Exportadores de Café de Brasil (Cecafé) y la Asociación Nacional del Café de EE.UU. (NCA) han iniciado negociaciones para eximir al café de los aranceles, aún no se ha alcanzado un acuerdo. Si el arancel del 50 % se mantiene, el flujo de exportación hacia Estados Unidos podría detenerse temporalmente, obligando a los tostadores a buscar suministro en otros orígenes, como Colombia, Centroamérica o África Oriental.
No obstante, estos mercados alternativos enfrentan su propia temporada baja y presentan diferenciales más elevados. Aunque el café brasileño ha registrado precios altos en los últimos meses, sigue siendo más competitivo que el de muchos otros países. La entrada de la cosecha actual ha empezado a presionar los precios a la baja, lo que vuelve a Brasil un origen estratégico para el mercado estadounidense.
Impacto económico y previsiones
La posible interrupción del comercio con Brasil podría provocar un aumento de precios en EE.UU. y afectar la disponibilidad del grano. Además, desde un enfoque más amplio, el avance de acuerdos bilaterales con regiones como Japón o la Unión Europea para reducir aranceles contrasta con la política comercial estadounidense, que podría tener efectos inflacionarios internos.“A medio y largo plazo, la demanda de café podría verse afectada, con una volatilidad persistente en los precios”, advierte Laleska Moda.







