La clostridiosis se ha convertido en una de las enfermedades más temidas por los criadores de cabras, debido a su rapidez y mortalidad casi instantánea. Este padecimiento puede afectar a un rebaño entero en cuestión de horas, dejando pérdidas económicas y un gran impacto emocional en los productores.
¿Qué es la clostridiosis?
La enfermedad es causada por la bacteria Clostridium, un microorganismo anaeróbico que puede permanecer en el suelo y en los intestinos de los animales durante años, en forma de espora resistente a heladas, calor y muchos desinfectantes. La infección ocurre cuando estas esporas se activan debido a factores como:
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Cambios bruscos en la dieta (p. ej., pasar de heno a pasto fresco, exceso de cereales o concentrados).
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Sobrealimentación.
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Alimentos de mala calidad o en mal estado.
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Estrés por transporte, cambios de dueño, manejo brusco o partos.
Una vez activas, las bacterias producen toxinas extremadamente potentes que afectan el sistema nervioso, destruyen las paredes intestinales y causan intoxicación general.
Formas de presentación
La clostridiosis puede manifestarse de tres formas:
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Hiperaguda: la cabra parece saludable una noche y muere al día siguiente. Signos: vientre hinchado, convulsiones, espumar en la boca.
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Aguda: hay un margen pequeño para tratamiento. Síntomas: diarrea sanguinolenta, depresión, movimientos inestables y fiebre variable.
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Subaguda: más frecuente en cabritos; la enfermedad progresa lentamente con episodios de diarrea y eventual muerte.
Tratamiento
El tratamiento debe ser inmediato y siempre supervisado por un veterinario. Incluye:
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Suero antitoxina para neutralizar las toxinas.
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Antibióticos como penicilina, tilosina o metronidazol.
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Líquidos intravenosos, analgésicos y medicamentos de apoyo según el caso.
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Sorbentes para fijar toxinas en los intestinos.
Aun con intervención rápida, la mortalidad puede ser alta y las secuelas irreversibles.
La prevención es la clave
La vacunación es la estrategia más eficaz para proteger al rebaño:
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Cabritos: primera dosis a las 8-10 semanas, refuerzo a las 3-4 semanas.
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Cabras adultas: refuerzo anual 3-4 semanas antes del parto.
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Nuevas adquisiciones: cuarentena y vacunación obligatoria.
Además, es fundamental mantener una alimentación de calidad, hacer cambios graduales en la dieta, evitar sobrealimentación con concentrados y asegurar agua limpia. La higiene general y evitar pastizales pantanosos también ayudan a reducir el riesgo.
FUENTE: https://mundoagropecuario.com/clostridium-en-cabras/










