Estados Unidos publicó los lineamientos generales del nuevo acuerdo comercial con Argentina, un pacto que incluye reducción de aranceles, apertura de mercados y compromisos bilaterales que impactarán en sectores clave como medicamentos, maquinaria, recursos naturales y productos agropecuarios.
Según la Casa Blanca, Argentina otorgará acceso preferencial a productos estadounidenses como medicamentos, químicos, maquinaria, dispositivos médicos, vehículos y una amplia gama de bienes agrícolas. A cambio, EE.UU. eliminará aranceles sobre ciertos recursos naturales no disponibles en su territorio y sobre artículos no patentados de uso farmacéutico.
Uno de los puntos centrales del acuerdo es la carne vacuna. Ambos países buscarán mejorar el acceso recíproco a este mercado y Estados Unidos destacó que Argentina facilitará el ingreso de ganado bovino vivo, así como el acceso del sector avícola estadounidense dentro de un año. También se simplificarán los registros para carnes y se eliminará la exigencia de registro de instalaciones para los lácteos norteamericanos.
El pacto incluye, además, inversiones en minerales críticos y cooperación para la estabilización del mercado mundial de soja, un producto en el que ambos países compiten. También se acordó respetar normas ambientales para la producción forestal, minera y pesquera.
Impacto en la carne: oportunidad para Argentina
El economista Federico Bernini, del IIEP-UBA, indicó que el acuerdo podría ser favorable para Argentina en el rubro cárnico. La cuota exportable podría ampliarse en 60.000 toneladas, alcanzando las 80.000, lo que representaría unos USD 500 millones.
En comparación, Brasil enfrenta actualmente un arancel del 50% en sus exportaciones a EE.UU., debido a tensiones geopolíticas entre Donald Trump y Lula da Silva. Para envíos que excedan su cuota anual, la tasa puede alcanzar el 76,4%, lo que daría a Argentina una ventaja competitiva en este mercado.
El acuerdo llega en un contexto en el que el stock de ganado bovino en Estados Unidos está en mínimos históricos, lo que eleva los precios internos. Importaciones más competitivas desde Argentina podrían alinearse con las necesidades del mercado estadounidense.
Fuente: NAP







