El aguaje que ha influido en las condiciones del mar a lo largo de la costa ecuatoriana finalizó este 6 de enero, de acuerdo con el más reciente boletín oficial sobre oleaje emitido por las autoridades marítimas del Ecuador.
Según el informe, el evento estuvo asociado al arribo de un oleaje proveniente del suroeste, que afectó tanto a la costa continental como a la región insular, generando durante esta jornada un estado de mar agitado, con olas de mayor energía y presencia de corrientes de resaca en sectores costeros.
No obstante, el boletín señala que a partir del 7 y hasta el 8 de enero se prevé un cambio progresivo en las condiciones del mar, pasando a un estado moderado, lo que implica una disminución gradual de la energía del oleaje, aunque aún con presencia de olas superiores a lo normal.
Durante el pico del evento, las alturas de ola en la costa continental oscilaron entre valores mínimos de 0,40 metros y máximos cercanos a 1,00 metro, mientras que en el borde costero insular, especialmente en Galápagos, se registraron alturas que alcanzaron hasta 1,20 metros. Para los días posteriores al fin del aguaje, se esperan alturas máximas de hasta 1,50 metros en algunos sectores del archipiélago.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía, pescadores artesanales, navegantes y operadores turísticos a mantenerse informados a través de los canales oficiales y a no descuidar las medidas de precaución, ya que las corrientes de resaca pueden persistir aun cuando el oleaje empiece a disminuir.
El monitoreo de las condiciones del mar se mantiene activo, con base en modelos numéricos internacionales, y se continuará informando oportunamente sobre cualquier cambio que pueda representar riesgo para las actividades marítimas y costeras.







