En entrevista con Diario El Productor, el director ejecutivo del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP), Raúl Jaramillo, detalló los avances en la validación agronómica de la variedad Formosana y su potencial como herramienta para enfrentar el Fusarium Raza 4 Tropical (Foc R4T) en el país.
El Fusarium Raza 4 Tropical es una de las amenazas más graves para la producción mundial de banano. Se trata de un hongo del suelo que provoca el marchitamiento de las plantas, reduce drásticamente los rendimientos y puede permanecer activo durante décadas en terrenos contaminados. Ecuador, como primer exportador mundial de banano, enfrenta el desafío de fortalecer su estrategia de prevención y manejo ante la presencia detectada recientemente en el país.
En este contexto, la variedad Formosana surge como una alternativa con tolerancia comprobada frente a la enfermedad en otros países.
Ensayos completados y proceso de registro
Según explicó Jaramillo, hace aproximadamente tres años el INIAP inició ensayos de validación del comportamiento agronómico de Formosana en territorio ecuatoriano, como parte del proceso requerido para su registro y futura distribución comercial.
Los ensayos concluyeron en octubre de 2025 y la información técnica fue entregada tanto a la empresa solicitante como al Ministerio de Agricultura. Desde el punto de vista técnico, indicó el directivo, no existen objeciones para su registro definitivo.
Si bien en Ecuador no se realizaron pruebas directas frente a Fusarium Raza 4 —debido a que hasta hace poco no había presencia oficial del patógeno en el país—, la variedad cuenta con amplia evidencia internacional sobre su comportamiento en regiones afectadas.
Una variedad tolerante, no inmune
Jaramillo enfatizó que Formosana es una variedad tolerante, pero no inmune. Esto significa que puede enfermarse, pero el avance del patógeno es más lento y la producción de inóculo es menor, lo que reduce la velocidad de propagación de la epidemia.
Experiencias en países como Mozambique, Taiwán y Filipinas indican que suelos afectados pueden recuperar progresivamente su productividad bajo un manejo adecuado con esta variedad.
No obstante, el especialista advirtió que no se trata simplemente de resembrar y continuar con el mismo manejo tradicional. Será necesario:
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Implementar monitoreo permanente.
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Erradicar plantas con síntomas avanzados.
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Aplicar microorganismos benéficos al suelo.
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Manejar adecuadamente fertilización y balance hídrico.
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Extremar medidas de bioseguridad para evitar la dispersión de esporas.
“La bioseguridad debe ser extremadamente observada”, recalcó.
Características agronómicas y calidad del fruto
Formosana es un “gran enano”, de tallo grueso y mayor altura, que demanda una fertilización ligeramente superior. Sin embargo, presenta racimos grandes y fruta de buena calidad.
En cuanto a sabor y aceptación, Jaramillo señaló que es muy similar al Williams tradicional cultivado en Ecuador, aunque con ligeras variaciones en características físicas. Los ensayos realizados en el país no incluyeron evaluaciones específicas de postcosecha o tiempos de maduración.
En lo referente a enfermedades presentes en Ecuador, como la sigatoka, la variedad mostró un comportamiento agronómico adecuado y sin deméritos relevantes.
Investigación y financiamiento
El INIAP continúa fortaleciendo sus programas de mejoramiento vegetal en musáceas. Actualmente trabaja en la consolidación de un jardín de plantas élite en Pichilingue, que servirá como base para futuros programas de mejoramiento, dijo el directivo.
Informó que técnicos del instituto realizarán visitas internacionales para conocer avances en mejoramiento genético en otros países, así como iniciativas que exploran alternativas biotecnológicas para desarrollar materiales resistentes o tolerantes.
Parte del financiamiento proviene del Fondo FIASA, que permite destinar recursos a proyectos prioritarios en banano y plátano. No obstante, el instituto busca complementar estos fondos con cooperación internacional y apoyo del sector privado, argumentó el directivo.
Un paso estratégico para el sector bananero
La eventual disponibilidad comercial de Formosana representa un paso estratégico para el sector bananero ecuatoriano, en un escenario donde la prevención, la bioseguridad y la adopción de materiales tolerantes o resistentes serán claves para mitigar el impacto del Fusarium Raza 4 Tropical, resaltó Jaramillo.
La articulación entre investigación pública, empresa privada y productores será determinante para enfrentar uno de los mayores retos fitosanitarios de la historia reciente del banano en el país.










