Los gobiernos de Colombia y Ecuador reanudan desde este miércoles en Lima las conversaciones para intentar poner fin a la creciente guerra comercial que mantienen desde hace dos meses, marcada por una reciente escalada de tensiones económicas y militares en la frontera común.
El diálogo se desarrolla bajo la intermediación de la Comunidad Andina de Naciones, que convocó a ambas delegaciones en su sede ubicada en el distrito financiero de San Isidro. Las reuniones, que se extenderán hasta el jueves, cuentan con la participación de viceministros de Relaciones Exteriores de ambos países.
La Cancillería ecuatoriana confirmó que el encuentro no ha sido postergado y que su instalación está prevista para la tarde de este miércoles, en lo que se considera un intento clave por desescalar el conflicto.
La disputa se originó tras las decisiones del presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, quien acusó a su homólogo colombiano, Gustavo Petro, de no ejercer un control efectivo en la frontera para frenar el tráfico de cocaína hacia territorio ecuatoriano, en medio de la peor crisis de seguridad que enfrenta Ecuador.
El conflicto comercial estalló en febrero con la imposición de aranceles del 30 % entre ambos países y se intensificó en marzo, cuando las tasas subieron al 50 %. A esto se sumaron medidas adicionales como el cierre de la frontera terrestre por parte de Colombia para productos ecuatorianos clave, entre ellos arroz y banano, uno de los principales rubros de exportación del país.
Pese a la tensión, ambos países mantienen una relación comercial histórica que bordea los 2.800 millones de dólares anuales, con una balanza desfavorable para Ecuador. En este contexto, la cita en Lima se perfila como un punto de inflexión para intentar restablecer el diálogo y evitar mayores impactos económicos en la región andina.










