La detección de tres focos de tuberculosis bovina en la provincia de León ha encendido las alarmas en el sector ganadero, obligando al sacrificio de animales y al refuerzo de controles sanitarios en la zona.
Los casos se concentran en el municipio de Boca de Huérgano, donde el primer brote fue identificado en una explotación de Barniedo tras el positivo de una res en matadero. Como medida, se ejecutó el vaciado sanitario total, con el sacrificio de 175 animales. Posteriormente, se detectaron otros dos focos en Espejos de la Reina y Villafrea de la Reina, este último aún bajo investigación epidemiológica.
Aunque la provincia mantiene su estatus de territorio libre de la enfermedad desde 2023, la aparición de varios casos en un corto periodo ha generado preocupación entre productores y autoridades.
La tuberculosis bovina es una enfermedad de alto impacto que no solo afecta la salud animal, sino que obliga a medidas drásticas como el sacrificio del ganado, generando pérdidas económicas y afectando la continuidad de las explotaciones.
Las primeras investigaciones apuntan a la fauna silvestre, especialmente el jabalí, como posible reservorio del patógeno. El aumento del contacto entre animales domésticos y silvestres, favorecido por cambios en el uso del suelo tras incendios forestales, podría estar detrás de la propagación.
Ante esta situación, los servicios sanitarios han intensificado la vigilancia para evitar nuevos contagios. El reto inmediato es contener el brote y proteger a las explotaciones cercanas, en una zona donde la actividad ganadera es clave para la economía local.
Pese a los casos detectados, las autoridades insisten en que se trata de episodios puntuales. Sin embargo, el sector reconoce que este tipo de enfermedades requiere monitoreo constante, ya que incluso en territorios con buenos indicadores sanitarios el riesgo nunca desaparece por completo.
Fuente: MundoAgropecuario







