ARGENTINA: El Niño: anticiparse para reducir el impacto en los sistemas productivos

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Ante la alta probabilidad de que el fenómeno climático El Niño se consolide en los próximos meses, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Argentina recomendó a los productores ganaderos planificar con anticipación el manejo de sus establecimientos para minimizar los efectos de un escenario de mayores precipitaciones, especialmente en la región del Noreste Argentino (NEA).

De acuerdo con un informe publicado en la página web del INTA, existe un 80 % de probabilidad de que El Niño se establezca durante los próximos meses, situación que podría generar lluvias por encima de los valores normales y aumentar el riesgo de inundaciones, afectando la producción agropecuaria y la infraestructura rural.

Los especialistas del grupo de Recursos Naturales del INTA Corrientes señalaron que, aunque aún no es posible prever un evento de la magnitud registrada entre 1997 y 1998, ese antecedente constituye una referencia importante para fortalecer las estrategias de prevención y adaptación.

El investigador Ditmar Kurtz explicó que la principal medida para reducir los impactos de un ciclo más húmedo es la planificación anticipada. Entre las recomendaciones destacan la identificación de las áreas con mayor riesgo de inundación, el monitoreo permanente de las precipitaciones y del estado de los suelos, el ordenamiento de las actividades productivas según los pronósticos climáticos y el uso de herramientas geoespaciales para mejorar el manejo del rodeo.

Asimismo, indicó que mantener una adecuada cobertura vegetal y favorecer la infiltración del agua permite disminuir la erosión del suelo, mejorar la retención de humedad y conservar la disponibilidad de forraje durante todo el ciclo productivo.

Por su parte, la especialista Carolina Fernández López destacó que la integración de pronósticos climáticos, registros históricos y sistemas de monitoreo facilita la toma de decisiones antes de que ocurran eventos extremos, permitiendo a los productores prepararse con mayor eficiencia.

Riesgo de nuevas inundaciones

El análisis presentado por el INTA compara las condiciones registradas durante el intenso evento de El Niño 1997-1998 con imágenes satelitales obtenidas en abril de 2026.

Según el estudio, durante aquel fenómeno cerca del 58 % del territorio de la provincia de Corrientes permaneció cubierto por agua, mientras que actualmente la superficie inundada representa alrededor del 20 %. Esto significa que más de tres millones de hectáreas hoy libres de agua podrían volver a inundarse si se registrara un evento climático de similar intensidad.

Los departamentos de San Martín, Goya, Esquina, Ituzaingó, Mercedes, Concepción, Curuzú Cuatiá y San Luis del Palmar figuran entre las zonas con mayor riesgo de experimentar incrementos en la superficie inundada.

Los investigadores advirtieron que, además de afectar los sistemas ganaderos, un escenario de lluvias extraordinarias podría comprometer caminos rurales, infraestructura y establecimientos productivos, por lo que recomiendan fortalecer los planes de contingencia y el monitoreo mediante sensores remotos.

Herramienta para planificar la carga ganadera

Como parte de las acciones para mejorar la gestión productiva, el INTA, junto con el Gobierno de la provincia de Corrientes, desarrolló el Sistema de Análisis Espacial de Parcelas Ganaderas para Corrientes (SAEPGa).

Esta plataforma digital permite calcular la superficie útil de cada establecimiento ganadero y estimar la carga animal real, considerando distintos escenarios climáticos: condiciones normales, exceso de lluvias y períodos de escasas precipitaciones.

La herramienta integra información catastral, imágenes satelitales y datos geoespaciales para determinar la superficie efectivamente disponible para el pastoreo, facilitando decisiones relacionadas con el manejo del rodeo y evitando tanto el sobrepastoreo como la subutilización de los recursos forrajeros.

La especialista Ruth Perucca explicó que el sistema busca democratizar el acceso a información técnica, especialmente para pequeños y medianos productores que, en muchos casos, no cuentan con datos precisos sobre la superficie realmente aprovechable de sus campos.

El INTA destacó que la incorporación de tecnologías de análisis espacial y monitoreo climático constituye una herramienta clave para fortalecer la resiliencia de la producción ganadera frente a la creciente variabilidad climática y mejorar la planificación de los sistemas productivos.

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Ante la alta probabilidad de que el fenómeno climático El Niño se consolide en los próximos meses, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Argentina recomendó a los productores ganaderos planificar con anticipación el manejo de sus establecimientos para minimizar los efectos de un escenario de mayores precipitaciones, especialmente en la región del Noreste Argentino (NEA).

De acuerdo con un informe publicado en la página web del INTA, existe un 80 % de probabilidad de que El Niño se establezca durante los próximos meses, situación que podría generar lluvias por encima de los valores normales y aumentar el riesgo de inundaciones, afectando la producción agropecuaria y la infraestructura rural.

Los especialistas del grupo de Recursos Naturales del INTA Corrientes señalaron que, aunque aún no es posible prever un evento de la magnitud registrada entre 1997 y 1998, ese antecedente constituye una referencia importante para fortalecer las estrategias de prevención y adaptación.

El investigador Ditmar Kurtz explicó que la principal medida para reducir los impactos de un ciclo más húmedo es la planificación anticipada. Entre las recomendaciones destacan la identificación de las áreas con mayor riesgo de inundación, el monitoreo permanente de las precipitaciones y del estado de los suelos, el ordenamiento de las actividades productivas según los pronósticos climáticos y el uso de herramientas geoespaciales para mejorar el manejo del rodeo.

Asimismo, indicó que mantener una adecuada cobertura vegetal y favorecer la infiltración del agua permite disminuir la erosión del suelo, mejorar la retención de humedad y conservar la disponibilidad de forraje durante todo el ciclo productivo.

Por su parte, la especialista Carolina Fernández López destacó que la integración de pronósticos climáticos, registros históricos y sistemas de monitoreo facilita la toma de decisiones antes de que ocurran eventos extremos, permitiendo a los productores prepararse con mayor eficiencia.

Riesgo de nuevas inundaciones

El análisis presentado por el INTA compara las condiciones registradas durante el intenso evento de El Niño 1997-1998 con imágenes satelitales obtenidas en abril de 2026.

Según el estudio, durante aquel fenómeno cerca del 58 % del territorio de la provincia de Corrientes permaneció cubierto por agua, mientras que actualmente la superficie inundada representa alrededor del 20 %. Esto significa que más de tres millones de hectáreas hoy libres de agua podrían volver a inundarse si se registrara un evento climático de similar intensidad.

Los departamentos de San Martín, Goya, Esquina, Ituzaingó, Mercedes, Concepción, Curuzú Cuatiá y San Luis del Palmar figuran entre las zonas con mayor riesgo de experimentar incrementos en la superficie inundada.

Los investigadores advirtieron que, además de afectar los sistemas ganaderos, un escenario de lluvias extraordinarias podría comprometer caminos rurales, infraestructura y establecimientos productivos, por lo que recomiendan fortalecer los planes de contingencia y el monitoreo mediante sensores remotos.

Herramienta para planificar la carga ganadera

Como parte de las acciones para mejorar la gestión productiva, el INTA, junto con el Gobierno de la provincia de Corrientes, desarrolló el Sistema de Análisis Espacial de Parcelas Ganaderas para Corrientes (SAEPGa).

Esta plataforma digital permite calcular la superficie útil de cada establecimiento ganadero y estimar la carga animal real, considerando distintos escenarios climáticos: condiciones normales, exceso de lluvias y períodos de escasas precipitaciones.

La herramienta integra información catastral, imágenes satelitales y datos geoespaciales para determinar la superficie efectivamente disponible para el pastoreo, facilitando decisiones relacionadas con el manejo del rodeo y evitando tanto el sobrepastoreo como la subutilización de los recursos forrajeros.

La especialista Ruth Perucca explicó que el sistema busca democratizar el acceso a información técnica, especialmente para pequeños y medianos productores que, en muchos casos, no cuentan con datos precisos sobre la superficie realmente aprovechable de sus campos.

El INTA destacó que la incorporación de tecnologías de análisis espacial y monitoreo climático constituye una herramienta clave para fortalecer la resiliencia de la producción ganadera frente a la creciente variabilidad climática y mejorar la planificación de los sistemas productivos.