Para este estudio se utilizaron imágenes satelitales para delinear perfiles climáticos y de uso de la tierra, junto con datos del ICA sobre poblaciones animales y sus movimientos, explorando la correlación entre variables ambientales y relacionadas con la ganadería. La metodología se desarrolló seleccionando a los municipios mediante un proceso de agrupación jerárquica y la evaluación del riesgo asociado mediante un Modelo Lineal Generalizado, en la que participaron las profesionales del ICA de la Subgerencia de Protección Animal, Diana Carolina Linares, Jenny Andrea Vela y Viviana Marcela Mendez.
Como resultado se identificaron cuatro grupos:
Grupo 2, amazónico: caracterizado por una alta cobertura forestal, precipitaciones elevadas y una producción ganadera menos prominente.
Grupo 3, costero/caribe: caracterizado por bajas altitudes, temperaturas medias elevadas y una notable producción porcina, tanto familiar como industrial.
Grupo 4, ganadería neta: caracterizado por una producción ganadera intensiva en todo el territorio nacional, independientemente de las características ambientales.
El grupo “amazónico” en particular, se caracteriza por condiciones propicias para la proliferación de mosquitos, como precipitaciones elevadas, temperaturas suaves y mayor humedad. Identificado con una incidencia notablemente mayor de predios afectados lo que indica un riesgo elevado de aparición de enfermedades.
El grupo andino, debido al alto grado de contacto entre diferentes predios, la transmisión se facilita principalmente a través del movimiento de animales y fómites, que son los objetos inertes que pueden contaminarse con estiércol, sangre, orina, saliva o fluidos fetales que, de no limpiarlos y desinfectarlos, al entrar en contacto con otro animal podría contagiarse.
Este enfoque de análisis proporciona una comprensión más profunda de las posibles relaciones entre los patrones de distribución de enfermedades y las características ambientales y geográficas.
Este estudio es de gran importancia para el ICA y otras entidades responsables de la salud animal en Colombia. La información proporcionada permitirá fortalecer la vigilancia y el control de la EV, al identificar las áreas de mayor riesgo, en las que se pueden implementar estrategias más focalizadas y eficientes.
El ICA y PANAFTOSA se comprometen a continuar trabajando juntos para mejorar la salud animal en Colombia; la investigación es una herramienta fundamental para lograr este objetivo, y este estudio es un ejemplo del valor de la colaboración entre diferentes instituciones.







