Una nueva información publicada en el portal web de Embrapa resalta los avances obtenidos en la región del bioma Cerrado mediante el uso de plantas de cubierta como la braquiaria y la crotalaria. Estos cultivos, combinados con un sistema diversificado de rotación y/o consorcio de cultivos, han demostrado ser una estrategia clave para mejorar la calidad del suelo y aumentar la productividad de granos y cereales, como la soja y el maíz.
Según el estudio, esta práctica forma parte de la Agricultura de Conservación, cuyo objetivo es optimizar el uso de los recursos naturales y mantener la fertilidad del suelo a largo plazo. El uso adecuado de la rotación, sucesión y consorcio de cultivos trae consigo múltiples beneficios, entre los cuales destacan el aumento de la estabilidad y el rendimiento del grano, la reducción de plagas y enfermedades, así como una menor infestación de malas hierbas.
Además, se ha comprobado que las plantas de cobertura ayudan a conservar nutrientes esenciales como el fósforo y el potasio, lo cual resulta en una disminución de los costos de producción para los agricultores. Estudios recientes han indicado que el corte de los cultivos de cobertura en su fase de floración o maduración no influye negativamente en la productividad de los granos de maíz, lo que brinda a los productores la flexibilidad de ajustar esta práctica según sus necesidades.
Este innovador enfoque ha sido desarrollado por Embrapa en colaboración con otras instituciones, reafirmando el compromiso de la empresa en promover soluciones tecnológicas sostenibles para la agricultura en Brasil.
https://www.embrapa.br/busca-de-solucoes-tecnologicas/-/produto-servico/3557/rotacao-e-consorcios-de-culturas-com-adubos-verdes-como-pratica-conservacionista-no-cerrado







