La tradicional fiesta de la Jora 2025 en Cotacachi (Imbabura), que se celebrará del 6 al 28 de septiembre, representa no solo una expresión cultural ancestral, sino también una gran oportunidad para dinamizar el sector agropecuario del norte del país, especialmente en provincias vecinas como Carchi.
Con una agenda que incluye al menos 25 eventos culturales, deportivos, gastronómicos y musicales, la fiesta apunta a atraer a miles de visitantes, lo que impactará directamente en el consumo de productos agrícolas, artesanales y turísticos, provenientes de zonas cercanas, entre ellas el cantón Montúfar, Bolívar, Mira, Tulcán y Huaca.
Un vínculo agro-cultural
El epicentro de esta celebración es la chicha de jora, una bebida ancestral elaborada con maíz fermentado, cuyas raíces se remontan al tiempo de los Incas. Esta bebida, símbolo de la fiesta, representa el agradecimiento por la cosecha y la conexión espiritual con la tierra. Su elaboración requiere maíz de calidad, un insumo que productores del norte del país —incluyendo a comunidades carchenses— han empezado a comercializar con mayor frecuencia en la zona de Cotacachi.
Además, el Festival Nacional del Café, que se llevará a cabo del 26 al 28 de septiembre como parte de la Jora, será una vitrina clave para caficultores de la región andina, incluyendo pequeños productores de Carchi que ya están abriendo mercado con sus cosechas en ferias y tiendas especializadas del norte del Ecuador.
Encadenamientos productivos regionales
Para autoridades locales y organizadores, la Jora se ha transformado en una plataforma para encadenar la economía rural con el turismo cultural, beneficiando a agricultores, artesanos, comerciantes y emprendedores de toda la región.
El alcalde de Cotacachi, Jomar Cevallos, señaló que esta edición tiene como meta posicionar al cantón como destino turístico y cultural, atrayendo no solo a viajeros nacionales e internacionales, sino también a cotacacheños que retornan a sus raíces. “Es una fiesta que activa la economía local, y también la de cantones vecinos que encuentran aquí una oportunidad para ofrecer sus productos”, afirmó.
Asimismo, la programación contará con eventos que pueden ser aprovechados por agroproductores para establecer redes de contacto, mostrar su oferta, participar en ruedas de negocios y generar alianzas con actores del sector turístico, gastronómico y comercial.
La Jora 2025 no solo honra el pasado agrícola del Ecuador, sino que lo pone en valor frente a los retos actuales del campo. Es una fiesta con historia, sabor a maíz fermentado y un presente que mira al desarrollo de todo el corredor andino.







