Un total de 63 socios de la Asociación Agropecuaria y Desarrollo Productivo El Salto, ubicada en la parroquia Canoa, cantón San Vicente, fueron beneficiados con la entrega de una moderna fábrica de chifles, gracias al respaldo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP).
Esta iniciativa se enmarca en el programa “Recuperación de medios de vida de las familias rurales afectadas por el fenómeno de El Niño Costero en la provincia de Manabí”, y tiene como objetivo fortalecer las capacidades productivas de los agricultores mediante el valor agregado de uno de los cultivos más importantes de la zona: el plátano.
La fábrica entregada cuenta con una freidora de chifle de combustión a diésel con capacidad para 180 litros de aceite, una picadora en tres modelos que permite procesar plátano, yuca y camote, y una mesa de acero inoxidable para el llenado y clasificado de los productos.
Durante el acto de entrega, Galo Naula, director Distrital del MAGP en Manabí, destacó la importancia de aprovechar la producción agrícola con visión empresarial. “La idea es cada día ser mejores: ustedes pueden ser productores de plátano con altos rendimientos. Estamos para trabajar en conjunto, darles el acompañamiento”, señaló. Además, resaltó que esta entrega forma parte del proyecto del Nuevo Ecuador, liderado por el presidente Daniel Noboa, con el objetivo de impulsar la industrialización del agro ecuatoriano.
Por su parte, Silvia Cantos, representante de la FAO en Manabí, enfatizó que la entrega de los equipos representa una alternativa sostenible para la generación de empleo local. “Este apoyo ha sido fundamental para poner en marcha un medio de vida alternativo como es darle valor agregado al plátano, lo que generará plazas de trabajo a nivel comunitario”, afirmó.
Mayra Ormaza, presidenta de la Asociación, agradeció el respaldo de las autoridades. “Nos han dado la oportunidad para darle valor agregado al plátano. Antes lo vendíamos a muy bajo precio a los intermediarios, ahora lo vendemos como snacks a las tiendas, lo que hace que vaya mejorando la economía de los productores de la comunidad El Salto”, expresó.
El proyecto tuvo su origen en agosto de 2024 con solo 7 participantes, y actualmente involucra a 63 socios que formaron parte de los 14 módulos de las comunidades de aprendizaje de la Agricultura Familiar Campesina. En los próximos días, los beneficiarios recibirán una capacitación por parte del Ministerio de Salud Pública, que les permitirá certificarse en buenas prácticas de higiene.
Finalmente, Leopoldo Viteri, dirigente del sector, resaltó el potencial turístico de Canoa como canal para la comercialización. “El turismo es una buena opción para la venta de chifles, considerando que a Canoa cada día llegan cientos de turistas; hay que seguir capacitándose, armar comisiones y ejecutar el proyecto con visión de incrementar la producción y comercialización”, indicó.
La industria de snacks en Ecuador continúa creciendo, impulsada por una demanda que prioriza productos prácticos, nutritivos y orgánicos. En este contexto, el chifle, hecho a base de plátano, se posiciona como una alternativa con gran potencial económico y social para las comunidades rurales.







