El moko bacteriano, causado por la bacteria Ralstonia solanacearum, se ha convertido en una de las principales amenazas para el banano y el plátano en Ecuador. Esta enfermedad, altamente destructiva, ha avanzado en los últimos años desde el norte del país hacia provincias como Los Ríos, Quevedo, San Carlos e incluso El Oro, generando preocupación en agricultores y autoridades debido a su rápida propagación.
En diálogo con Diario El Productor, Carlos Robalino, gerente técnico y de investigación de Agarismal, explicó los avances logrados en el control de esta enfermedad mediante el uso de un producto desarrollado por la compañía: Kasuínico, una mezcla de dos bactericidas que ha demostrado efectividad tanto en laboratorio como en campo.
“Desde el 2018 comenzamos investigaciones con la ESPOL para identificar alternativas frente al moko bacteriano. En el 2023 retomamos los ensayos a nivel de campo y hemos comprobado que Kasuínico no solo inhibe la bacteria, sino que en ciertas dosis también promueve el crecimiento radicular”, señaló Robalino.
El especialista indicó que la enfermedad, que antes se encontraba contenida en El Carmen, ha avanzado “agigantadamente” en los últimos inviernos, llegando a nuevas zonas productivas. Aunque existen protocolos de bioseguridad y erradicación liderados por Agrocalidad, Robalino enfatizó que los agricultores requieren herramientas adicionales para enfrentarla: “Nuestro producto tiene potencial para actuar en tres etapas: prevención, control y erradicación. Puede aplicarse en focos detectados, en zonas de riesgo cercanas a predios afectados o como barrera preventiva en áreas estratégicas”.
Kasuínico se aplica en el suelo y aprovecha su adherencia a los coloides, lo que permite llegar a los estratos donde puede alojarse la bacteria. Según los ensayos realizados, los niveles de infección en campos tratados fueron considerablemente más bajos que en áreas sin tratamiento, aclarando que el suelo debe estar húmedo para alcanzar los resultados esperados.
Además del banano y el plátano, el producto ha mostrado resultados positivos en otros cultivos como papa, tomate, tabaco, arroz y maíz, frente a diferentes tipos de bacterias.
Actualmente, Agarismal es el único distribuidor del producto en el país, trabajando con aliados en distintas zonas productivas. “Sabemos que el moko se propaga a través de muchos medios, por lo que necesitamos varias herramientas para contenerlo. Kasuínico es una de ellas, y seguimos investigando nuevas alternativas con microorganismos y otros productos para complementar su uso”, concluyó Robalino.








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