En diálogo con Diario El Productor, José Andrés Guerrero, gerente general de Tropical Fresh Corp en Estados Unidos y de Exportgrid S.A. en Ecuador, destacó los retos y oportunidades del sector bananero, su trayectoria empresarial, sus reconocimientos y el rol de las nuevas generaciones en el desarrollo agropecuario y económico del país.
Un legado que se transforma en visión
Heredero de una tradición bananera que inició con sus padres en Ecuador, Guerrero recordó que el negocio ha sido parte fundamental de su vida y de la identidad de su familia. “Somos una familia que crecimos en el campo, que siempre hemos trabajado unidos, con perspectiva y visión. Creemos en los negocios familiares, en crecer responsablemente y en dejar bases firmes para las generaciones que vienen”, afirmó.
Pese a los efectos de la pandemia, las guerras internacionales y enfermedades como el fusarium, que han reducido la productividad bananera en los últimos años, la empresa de Guerrero ha logrado mantener su producción en estándares internacionales. Con disciplina en fertilización, fumigación y manejo de plantaciones, ha podido sostener contratos de exportación y garantizar fruta de calidad a sus clientes.
Innovación y expansión internacional
Hace tres años, la empresa Tropical Fresh Corp., con sede en Miami, abrió las puertas a nuevos proyectos de valor agregado en el sector agrícola. Para ello invitó a Guerrero a participar en la puesta en marcha de plantas de procesamiento y centros de acopio de tubérculos, plátano y banano en Estados Unidos.
La experiencia y liderazgo de Guerrero llevaron a que Tropical Fresh Corp. apostara por una alianza estratégica con Exportgrid S.A., confiándole la gerencia de la división de importaciones desde Sudamérica.
Fruto de esta colaboración, la compañía estadounidense ha ampliado su portafolio: hoy no solo importa banano ecuatoriano, sino también productos como malanga, pitahaya (dragon fruit), papa china, tomate de árbol, plátano hawaiano y plátano burro, consolidando así una oferta diversa de productos agrícolas ecuatorianos en el mercado norteamericano.
“Queríamos tener un control vertical del negocio: producir, exportar, importar y distribuir, con el objetivo de garantizar calidad hasta el consumidor final y mejorar nuestros márgenes. En ese proceso descubrimos la enorme riqueza agrícola de Ecuador y la acogida que tienen estos productos en el mercado estadounidense”, señaló.
Hoy, Tropical Fresh Corp distribuye a diferentes estados de EE. UU., entre ellos Florida, Nueva York, California, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Georgia, ampliando la presencia de productos ecuatorianos en mercados estratégicos.
El plan de Guerrero es claro: consolidar esta operación en los próximos cuatro años y replicar el modelo en Europa, para llevar no solo banano, sino también productos exóticos y tropicales. En paralelo, en Ecuador está desarrollando una planta empacadora diversificada, con capacidad para procesar tubérculos, frutas tropicales y productos exóticos, apoyando directamente a pequeños y medianos agricultores.
Reconocimientos a su trayectoria
El trabajo de Guerrero no ha pasado desapercibido. En los últimos años ha recibido reconocimientos de laen 2024 fue distinguido por el Municipio de Vinces con el Premio al Mérito Productivo; el Consejo de Participación Ciudadana le otorgó un reconocimiento por su trayectoria y activa participación social en beneficio de los intereses del país; el Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca le entregó el Reconocimiento al Mérito Empresarial y Exportador Internacional; y la Asamblea Nacional del Ecuador lo condecoró como Ciudadano Destacado en el desarrollo agroexportador.
“Estos premios y reconocimientos nos confirman que estamos en el camino correcto, haciendo algo distinto, pero con un mismo objetivo: representar a nuestro país y demostrar que Ecuador tiene mucho más que ofrecer al mundo, además del banano”, expresó con orgullo.
Un mensaje a las nuevas generaciones
Más allá de los logros empresariales, Guerrero subraya la importancia de motivar a la juventud para que asuma un rol activo en el desarrollo económico y agrícola del país.
“Ecuador tiene un potencial gigante para el agro. Mi mensaje a los jóvenes es que se preparen, que trabajen con visión de largo plazo y que no tengan miedo de emprender. El país necesita más desarrolladores que empleados”, aseguró.
Para Guerrero, el futuro del Ecuador está en diversificar la producción, generar valor agregado y abrir nuevos mercados. “Hay un mundo esperando lo que tiene Ecuador. La responsabilidad es nuestra: hacerlo bien, con calidad y sostenibilidad. Si creemos en nuestros sueños y trabajamos con disciplina, los frutos se verán a su tiempo”, concluyó.







