Ecuador consolida su presencia en el comercio internacional de productos pesqueros y avanza en la exportación de atún, sector en el que ya compite con países como Tailandia y China. El crecimiento se suma al liderazgo que el país mantiene en la exportación de camarón.
Entre enero y octubre de 2025, las exportaciones ecuatorianas de enlatados de pescado y pescado —principalmente atún— alcanzaron los 1.733 millones de dólares, lo que representa un incremento de 181 millones de dólares en comparación con el mismo período de 2024. En volumen, los envíos al exterior sumaron 357.213 toneladas, es decir, 34.860 toneladas más que el año anterior.
El desempeño del sector responde a una serie de medidas impulsadas por el Gobierno Nacional orientadas a fortalecer la competitividad de la actividad pesquera. Entre ellas se incluyen la apertura de nuevos mercados y la suscripción de acuerdos comerciales, así como la concreción de las primeras exportaciones de atún a China con arancel cero.
A estas acciones se suman la emisión de certificaciones de sostenibilidad, el impulso a esquemas de pesca sostenible, la adopción de iniciativas de transparencia y el fortalecimiento de las normas pesqueras, junto con mejoras en la gestión y competitividad del sector.
De forma paralela, se ha avanzado en la modernización de la normativa contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR). Mediante la cooperación interinstitucional, las autoridades buscan reforzar los controles y contribuir a la reducción de estas prácticas, un factor clave para el acceso a mercados internacionales.
Las exportaciones de productos pesqueros podrían incrementarse en el corto plazo si la Unión Europea levanta la denominada tarjeta amarilla que mantiene sobre el país. Para este año, el sector también mantiene expectativas de una reducción de aranceles en Estados Unidos y de la apertura de mercados en Medio Oriente y Venezuela.
El desempeño del sector pesquero resulta relevante para la economía nacional, en particular para las provincias de la Costa, donde se concentran los subsectores artesanal e industrial. La actividad abarca las fases de extracción, procesamiento y comercialización, y genera alrededor de 250.000 empleos directos e indirectos.







