Colombia incrementó su dependencia de las importaciones de cereales, leguminosas y soya durante 2025, de acuerdo con un análisis publicado en la página web de la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya.
El informe señala que el país importó un total de 13,2 millones de toneladas de granos en 2025, lo que representa un aumento del 10,6 % frente a las 11,8 millones de toneladas registradas en 2024. Este crecimiento equivale a 1,38 millones de toneladas adicionales destinadas a cubrir la demanda interna.
Por segmentos, las importaciones alcanzaron cerca de 10 millones de toneladas de cereales, más de 190 mil toneladas de leguminosas y más de 3 millones de toneladas de soya y sus derivados. En términos de crecimiento, las compras externas de cereales aumentaron 8,2 %, las de leguminosas 16,3 % y las de soya 18 %.
El gerente general de Fenalce, Arnulfo Trujillo Díaz, advirtió que esta tendencia refleja una creciente dependencia del abastecimiento externo. “No es posible que crezca la demanda nacional y sea cubierta principalmente por importaciones, mientras se reduce la participación de la producción local”, señaló.
Maíz y soya lideran dependencia externa
El maíz amarillo se consolidó como el principal producto importado. En 2025, Colombia compró 7,3 millones de toneladas, un incremento del 13,3 % frente al año anterior. La totalidad de estas importaciones provino de Estados Unidos, evidenciando una alta concentración del suministro externo.
En contraste, las importaciones de maíz blanco registraron una caída de 5,3 %, mientras que el trigo disminuyó levemente en 0,8 %, con un total de 1,9 millones de toneladas, principalmente desde Canadá y Estados Unidos.
En el caso de la soya, el aumento fue más marcado. Las importaciones de grano crecieron 34,2 %, alcanzando 595.364 toneladas, mientras que la torta de soya subió 19 %, con más de 2 millones de toneladas. Estados Unidos concentró casi la totalidad de este mercado.
Aumento en leguminosas y otros granos
Las importaciones de fríjol crecieron 11,5 %, con 46.629 toneladas, provenientes principalmente de Argentina, Perú y Ecuador. Por su parte, las compras de arveja aumentaron 24,6 %, con Canadá como principal proveedor.
Otros productos como la cebada y la avena mantuvieron niveles estables o con ligeras variaciones, mientras que Argentina se consolidó como el principal proveedor de cebada.
Llamado a fortalecer la producción nacional
Desde Fenalce se planteó la necesidad de revisar la política agropecuaria para fortalecer la producción interna. El gremio propone medidas como acceso a crédito, seguros de cosecha, infraestructura de almacenamiento, incentivos a la industria para priorizar la compra nacional y mecanismos de estabilización de precios.
“Colombia no puede depender de otros países para su alimentación, especialmente en un contexto de incertidumbre internacional”, afirmó Trujillo Díaz.
El informe concluye que el aumento sostenido de las importaciones refleja desafíos estructurales en la competitividad del sector agrícola, lo que plantea la necesidad de estrategias orientadas a mejorar la productividad y reducir la dependencia externa en el abastecimiento de alimentos básicos.










