CAN pide preservar la integración ante tensiones entre Colombia y Ecuador

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Las recientes tensiones en materia de seguridad en la frontera entre Colombia y Ecuador han generado un fuerte impacto en el comercio bilateral, con caídas superiores al 70% y pérdidas que superan los 340 millones de dólares. Las restricciones, controles reforzados y disrupciones logísticas en pasos clave como Ipiales–Tulcán han afectado a miles de empresas, principalmente micro, pequeñas y medianas, y han puesto en riesgo miles de empleos en zonas fronterizas.

Este escenario ha encendido las alertas sobre la fragilidad del comercio intracomunitario y la necesidad de equilibrar las medidas de seguridad con la estabilidad económica regional. Según la página web de la Comunidad Andina, el intercambio entre ambos países moviliza cientos de miles de toneladas de productos al año y constituye un pilar clave para la integración productiva, el desarrollo empresarial y el sustento de comunidades fronterizas.

En este contexto, el Secretario General de la Comunidad Andina, embajador Gonzalo Gutiérrez Reinel, publicó en destacados medios de los Países Miembros el artículo titulado “Preservemos la integración andina en tiempos de tensión”. En su mensaje, hace un llamado a los gobiernos, sectores productivos y ciudadanía a fortalecer la integración regional frente a un entorno global complejo.

El embajador subraya que, a lo largo de más de cinco décadas, la Comunidad Andina ha logrado avances significativos como la consolidación de una zona de libre comercio, el impulso a cadenas de valor y una alta participación de productos manufacturados en el comercio intracomunitario, que alcanza cerca del 82,9%.

Asimismo, advierte que las medidas adoptadas en contextos de crisis deben ser cuidadosamente evaluadas para evitar efectos contraproducentes sobre el comercio y la integración. En ese sentido, destaca que actualmente se encuentran en análisis seis casos entre Colombia y Ecuador relacionados con posibles medidas que afectarían el comercio, incluyendo restricciones fronterizas, gravámenes y aspectos vinculados a transporte y energía.

Finalmente, Gutiérrez recalca que preservar la integración andina “no es una opción, sino una responsabilidad compartida”, e insta a ambos países a abordar de manera coordinada los desafíos de seguridad sin debilitar los lazos económicos que sostienen a miles de empresas y familias en la región.

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Las recientes tensiones en materia de seguridad en la frontera entre Colombia y Ecuador han generado un fuerte impacto en el comercio bilateral, con caídas superiores al 70% y pérdidas que superan los 340 millones de dólares. Las restricciones, controles reforzados y disrupciones logísticas en pasos clave como Ipiales–Tulcán han afectado a miles de empresas, principalmente micro, pequeñas y medianas, y han puesto en riesgo miles de empleos en zonas fronterizas.

Este escenario ha encendido las alertas sobre la fragilidad del comercio intracomunitario y la necesidad de equilibrar las medidas de seguridad con la estabilidad económica regional. Según la página web de la Comunidad Andina, el intercambio entre ambos países moviliza cientos de miles de toneladas de productos al año y constituye un pilar clave para la integración productiva, el desarrollo empresarial y el sustento de comunidades fronterizas.

En este contexto, el Secretario General de la Comunidad Andina, embajador Gonzalo Gutiérrez Reinel, publicó en destacados medios de los Países Miembros el artículo titulado “Preservemos la integración andina en tiempos de tensión”. En su mensaje, hace un llamado a los gobiernos, sectores productivos y ciudadanía a fortalecer la integración regional frente a un entorno global complejo.

El embajador subraya que, a lo largo de más de cinco décadas, la Comunidad Andina ha logrado avances significativos como la consolidación de una zona de libre comercio, el impulso a cadenas de valor y una alta participación de productos manufacturados en el comercio intracomunitario, que alcanza cerca del 82,9%.

Asimismo, advierte que las medidas adoptadas en contextos de crisis deben ser cuidadosamente evaluadas para evitar efectos contraproducentes sobre el comercio y la integración. En ese sentido, destaca que actualmente se encuentran en análisis seis casos entre Colombia y Ecuador relacionados con posibles medidas que afectarían el comercio, incluyendo restricciones fronterizas, gravámenes y aspectos vinculados a transporte y energía.

Finalmente, Gutiérrez recalca que preservar la integración andina “no es una opción, sino una responsabilidad compartida”, e insta a ambos países a abordar de manera coordinada los desafíos de seguridad sin debilitar los lazos económicos que sostienen a miles de empresas y familias en la región.