Sin embargo, desde el sector naviero advierten que la ausencia de garantías de seguridad limita la reactivación del tránsito
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la puesta en marcha de un mecanismo destinado a guiar buques comerciales fuera del Estrecho de Ormuz, donde permanecen atrapados a raíz del actual conflicto en la zona. La iniciativa —denominada “Project Freedom”— busca destrabar esta ruta crítica mediante una célula de coordinación que involucra a países, aseguradoras y actores de la industria marítima, sin contemplar por ahora escoltas directas de la marina estadounidense.
El plan considera identificar minas navales y rutas seguras de navegación, con apoyo de información proporcionada por terceros países. Trump advirtió que cualquier interferencia será enfrentada “con firmeza”, mientras calificó la medida como un gesto humanitario. La operación, respaldada por unos 15.000 efectivos, destructores, aeronaves y plataformas no tripuladas, se enmarca en un contexto de fuerte militarización tras el cierre de facto del estrecho por parte de Irán.
Según autoridades de Estados Unidos, dos buques mercantes pertenecientes al registro de de dicho país ya transitaron por el estrecho como prueba de seguridad. Sin embargo, la Guardia Revolucionaria iraní negó estos hechos, así como la destrucción de sus embarcaciones que patrullan la zona.
EE. UU. insta a retomar los tránsitos
El mando militar señaló que se ha instado a las líneas navieras a retomar el tránsito por la vía, pese a las amenazas que mantienen embarcaciones de 87 países varadas en el Golfo. “En las últimas 12 horas hemos contactado a decenas de buques y líneas navieras para incentivar el flujo naviero. La respuesta ha sido positiva y ya comenzamos a observar movimiento”, indicó el almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central.
En tanto, Maersk informó que el car carrier “Alliance Fairfax”, operado por su filial Farrell Lines y perteneciente al registro de buques de Estados Unidos salió del Golfo Pérsico a través del Estrecho de Ormuz el lunes 4 de mayo, acompañado por activos militares estadounidenses. La naviera señaló que el tránsito se realizó sin incidentes y que toda la tripulación se encuentra a salvo. La nave formaba parte de los cientos de buques que permanecían varados tras el cierre de facto de la vía marítima a inicios de marzo.
Escepticismo y falta de garantías
En paralelo, Washington impulsa la conformación de una coalición internacional —“Maritime Freedom Construct”— para coordinar información, sanciones y apoyo diplomático. No obstante, la falta de adhesión de otros países ha generado dudas. Concretamente, operadores y diplomáticos europeos expresaron escepticismo sobre su efectividad sin un alto el fuego definitivo.
Desde el sector naviero advierten que la ausencia de garantías de seguridad limita la reactivación del tránsito, mientras que desde Teherán se ha señalado que cualquier intervención adicional será considerada una violación del cese temporal de hostilidades. Por ejemplo, BIMCO, la principal asociación internacional del sector naviero, que agrupa a armadores, operadores, fletadores, brokers y otros actores de la industria marítima global, advirtió que persiste la incertidumbre en torno a la seguridad marítima en el Estrecho de Ormuz.
El director de Seguridad y Protección de la asociación, Jakob Larsen, señaló que “no se han anunciado detalles formalizados ni directrices para la industria naviera respecto a ‘Project Freedom’, y que sin el consentimiento de Irán “no está claro si la amenaza contra los buques puede ser reducida o neutralizada”.
Asimismo, alertó que existe riesgo de una reactivación de hostilidades si la iniciativa avanza sin coordinación, subrayando que la situación general de seguridad “permanece sin cambios” y recomendando a los armadores mantener evaluaciones de riesgo exhaustivas.
Por MundoMaritimo







