ECUADOR: Sector maicero pide frenar licencias para importar trigo

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Productores de maíz amarillo duro del Ecuador, reunidos en ASOPRACOR, expresaron su preocupación por la autorización de licencias de importación de trigo destinado a la elaboración de balanceados para los sectores avícola y pecuario, en momentos en que se desarrolla la cosecha nacional del grano, iniciada el pasado 1 de abril.

A través de un pronunciamiento público, el sector maicero advirtió que el ingreso de trigo como materia prima para la fabricación de balanceados podría reducir la demanda de maíz nacional, afectando la comercialización de la cosecha, los ingresos de los agricultores y la estabilidad de una actividad considerada estratégica para la seguridad alimentaria del país.

Los productores señalaron que representan a más de 200.000 familias agrícolas y forman parte de una cadena productiva que genera aproximadamente 609.000 empleos directos e indirectos en Ecuador.

Según el documento, la preocupación se centra en que el trigo es utilizado como un sustituto del maíz dentro de las formulaciones de alimentos balanceados para aves y porcinos. En consecuencia, sostienen que cada tonelada importada reduce la demanda potencial de la producción nacional.

El gremio argumenta además que el Reglamento de Comercialización del Maíz Amarillo Duro establece que la industria debe priorizar la compra de la cosecha nacional antes de recurrir a importaciones. Asimismo, señala que las compras externas deberían realizarse únicamente cuando existan déficits comprobados de oferta interna mediante balances técnicos oficiales.

Los productores cuestionan que se otorguen licencias de importación mientras aún se comercializa la cosecha nacional y consideran necesario que las autoridades transparenten los criterios técnicos utilizados para autorizar dichos cupos.

Entre sus principales pedidos al Ministerio de Agricultura y Ganadería constan la suspensión de nuevas licencias de importación de trigo y otros sustitutos del maíz mientras exista producción nacional disponible, la publicación de balances oficiales de oferta y demanda y la divulgación de los volúmenes de maíz efectivamente adquiridos por la industria de balanceados y proteína animal.

El sector también sostiene que la disminución de la demanda interna podría afectar la economía de miles de productores rurales y comprometer la sostenibilidad futura del cultivo, especialmente en provincias donde el maíz constituye una de las principales actividades agrícolas.

Los representantes maiceros señalaron que la protección de la producción nacional forma parte de los principios de soberanía alimentaria establecidos en la Constitución y advirtieron que continuarán solicitando el cumplimiento de la normativa vigente para garantizar la absorción de la cosecha ecuatoriana.

La posición del sector surge en medio del debate sobre el abastecimiento de materias primas para la industria de balanceados y el equilibrio entre la producción nacional y las necesidades de importación para atender la demanda de los sectores avícola y pecuario.

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Productores de maíz amarillo duro del Ecuador, reunidos en ASOPRACOR, expresaron su preocupación por la autorización de licencias de importación de trigo destinado a la elaboración de balanceados para los sectores avícola y pecuario, en momentos en que se desarrolla la cosecha nacional del grano, iniciada el pasado 1 de abril.

A través de un pronunciamiento público, el sector maicero advirtió que el ingreso de trigo como materia prima para la fabricación de balanceados podría reducir la demanda de maíz nacional, afectando la comercialización de la cosecha, los ingresos de los agricultores y la estabilidad de una actividad considerada estratégica para la seguridad alimentaria del país.

Los productores señalaron que representan a más de 200.000 familias agrícolas y forman parte de una cadena productiva que genera aproximadamente 609.000 empleos directos e indirectos en Ecuador.

Según el documento, la preocupación se centra en que el trigo es utilizado como un sustituto del maíz dentro de las formulaciones de alimentos balanceados para aves y porcinos. En consecuencia, sostienen que cada tonelada importada reduce la demanda potencial de la producción nacional.

El gremio argumenta además que el Reglamento de Comercialización del Maíz Amarillo Duro establece que la industria debe priorizar la compra de la cosecha nacional antes de recurrir a importaciones. Asimismo, señala que las compras externas deberían realizarse únicamente cuando existan déficits comprobados de oferta interna mediante balances técnicos oficiales.

Los productores cuestionan que se otorguen licencias de importación mientras aún se comercializa la cosecha nacional y consideran necesario que las autoridades transparenten los criterios técnicos utilizados para autorizar dichos cupos.

Entre sus principales pedidos al Ministerio de Agricultura y Ganadería constan la suspensión de nuevas licencias de importación de trigo y otros sustitutos del maíz mientras exista producción nacional disponible, la publicación de balances oficiales de oferta y demanda y la divulgación de los volúmenes de maíz efectivamente adquiridos por la industria de balanceados y proteína animal.

El sector también sostiene que la disminución de la demanda interna podría afectar la economía de miles de productores rurales y comprometer la sostenibilidad futura del cultivo, especialmente en provincias donde el maíz constituye una de las principales actividades agrícolas.

Los representantes maiceros señalaron que la protección de la producción nacional forma parte de los principios de soberanía alimentaria establecidos en la Constitución y advirtieron que continuarán solicitando el cumplimiento de la normativa vigente para garantizar la absorción de la cosecha ecuatoriana.

La posición del sector surge en medio del debate sobre el abastecimiento de materias primas para la industria de balanceados y el equilibrio entre la producción nacional y las necesidades de importación para atender la demanda de los sectores avícola y pecuario.