En el marco del Primer Encuentro Porcino Universitario, la Asociación de Porcicultores del Ecuador (ASPE) presentó un panorama actualizado de la porcicultura nacional y destacó el crecimiento sostenido del sector, proyectando que la producción de carne de cerdo superará las 300.000 toneladas para 2030, impulsada por la inversión en genética, innovación y capacitación.
Durante el evento, dirigido a estudiantes de Medicina Veterinaria con el objetivo de fortalecer su conocimiento sobre los animales de producción, Estefanía Loaiza, directora ejecutiva de ASPE, presentó las principales cifras que reflejan la evolución de la porcicultura ecuatoriana y su aporte a la economía nacional.
Loaiza informó que en 2025 el país alcanzó una producción de 230.000 toneladas de carne de cerdo, con un consumo per cápita de 12,4 kilogramos por habitante al año y un hato de 134.000 madres reproductoras. Además, destacó que la cadena porcina genera alrededor de 600 millones de dólares en ventas y cerca de 200.000 empleos directos, consolidándose como una actividad estratégica para el sector agropecuario.
La directora ejecutiva de ASPE también explicó que la porcicultura mantiene un fuerte vínculo con la producción nacional de maíz, principal insumo para la elaboración de alimentos balanceados. Sin embargo, señaló que los altos costos del grano reducen la competitividad del sector, ya que representa entre el 60% y el 70% del costo del balanceado, encareciendo la producción frente a otros países de la región.
En cuanto al comercio exterior, indicó que las exportaciones de carne de cerdo siguen siendo limitadas, con un promedio de 50 toneladas anuales, debido a la falta de competitividad y a las restricciones sanitarias derivadas de la presencia de la peste porcina clásica, lo que dificulta el acceso a mercados de mayor exigencia. Actualmente, los envíos se realizan de forma puntual hacia países como Panamá, Costa de Marfil y Vietnam.
Finalmente, Loaiza señaló que ASPE continuará enfocando sus esfuerzos en la capacitación permanente de productores, técnicos y médicos veterinarios, el fortalecimiento de la sanidad animal junto con Agrocalidad y la promoción del consumo de carne de cerdo, con el propósito de sostener el crecimiento de la industria y alcanzar la meta de 300.000 toneladas de producción para 2030.







