A este nivel la acuicultura incluirá un porcentaje elevado de la piscicultura actual, que va del cultivo individual a nivel de subsistencia a las pequeñas unidades de producción explotadas como una ocupación temporal o fuera de estación por granjeros o pescadores. Este nivel de operación se presta muy bien para su integración con la economía rural y puede tener un papel importante en el desarrollo rural general. La acuicultura puede combinarse a menudo muy ventajosamente con la agricultura y la producción ganadera. En algunas partes del mundo se han establecido cultivos de arroz-con-peces o de patos o cerdos-con-peces y ha resultado muy beneficioso; la cosecha aumento la producción total de alimentos y acrecentó también los beneficios económicos del granjero. Los diques y terraplenes de las granjas pesqueras pueden servir para una horticultura intensiva. En zonas densamente pobladas los diques pueden usarse para el cultivo de yuca, boniato, pimientos, judías verdes, melones, bananas, etc. Los diques y terraplenes de los estanques pueden usarse también para cultivar diferentes tipos de arboles frutales y de sombra. Los estanques por su parte pueden utilizarse como depósitos de agua para regar campos y jardines y abrevar el ganado. El exceso de sedimento de los estanques se usa a menudo como un fertilizante para los cultivos. En algunos países los estanques se utilizan también para el cultivo de vegetales acuáticos como castañas de agua (Trapa sp.). De esta manera la acuicultura en pequeña escala se adapta muy bien a una integración con otras actividades rurales y puede contribuir considerablemente a aumentar los ingresos de los granjeros.

La acuicultura en pequeña escala es por lo general más adecuada cuando el objetivo principal es el desarrollo económico de las áreas rurales. Tal desarrollo puede dar mayores posibilidades de beneficios al pequeño campesino. El capital y los costos de operación de esta actividad en pequeña escala pueden entrar dentro de sus posibilidades y el trabajo necesario podrán hacerlo los miembros de su familia, con la ayuda ocasional de algún jornalero. La acuicultura puede ser la única ocupación del granjero, o solo necesitar parte de su tiempo, y los beneficios de la operación quedaran con el, en su mayoría. Si la importancia de la granja acuícola permite asegurar unos ingresos razonables que faciliten un nivel de vida decente, contribuirá así a resolver uno de los problemas sociales más importantes de los países en desarrollo: la migración de los habitantes de las zonas rurales a las ciudades.

En los programas generales de producción de pescado o de alimentos acuáticos, el desarrollo de esta actividad puede tener casi el mismo impacto que cualquier otra. La producción de un gran numero de unidades de pequeña escala puede ser tan importante o más que la de un numero pequeño de unidades más grandes. Sin embargo, el éxito de este modelo de desarrollo dependerá, en gran parte, de los servicios auxiliares que pueden facilitarse.

Servicios auxiliares para granjas en pequeña escala

En la mayoría de los casos los servicios necesarios para las unidades de pequeña escala deberán ser facilitados por los gobiernos y abarcar las fases de producción, distribución y mercadeo. Esta asistencia se puede encaminar por medio de programas de desarrollo de la comunidad o de la aldea, cuando existan. También pueden organizarse por medio de organizaciones de tipo cooperativo que tengan el capital y la capacidad administrativa necessarios. La participación del sector publico deberá ser, obviamente, considerable, pero esta se justifica más por los beneficios socio-económicos derivados por la comunidad en su conjunto que por los beneficios financieros a obtener de las inversiones.

La naturaleza de los servicios requeridos puede variar considerablemente entre países y regiones y también según los sistemas de cultivo adoptados, pero la necesidad de la asistencia técnica y de los servicios de colaboración es común a todos ellos. En realidad el éxito de la acuicultura rural en pequeña escala dependerá en gran parte de la disponibilidad y calidad de los servicios de extensión. Estos deben servir de enlace entre el granjero y las estaciones experimentales o las granjas-piloto, para facilitar la aplicación de la tecnología más apropiada y darle consejos y guía técnica al acuicultor, siempre que lo necesite. La calidad del personal de estos servicios es de importancia especial; su competencia técnica y su capacidad para ganar el respeto y la confianza del acuicultor son esenciales.

En las granjas a nivel de subsistencia la construcción de los estanques y de otras instalaciones de acuicultura serán realizadas por el propio granjero acuicultor y su familia. Es labor que requiere bastante tiempo y cuando se trata de operaciones en gran escala es mucho menos económica. Como el equipo mecánico necesario para la construcción de estanques puede estar fuera del alcance de los pequeños acuicultores, será muy conveniente, y en muchas áreas necesario, formar un deposito mancomunado del equipo, como dragas, palas mecánicas, bombas, etc., con el personal necesario para su operación y mantenimiento. La asistencia necesaria para la inspección del terreno y del diseño de las instalaciones podrá obtenerse por medio de los servicios de colaboración o con la ayuda del personal técnico agregado a los depósitos mancomunados de equipos. En estas unidades centrales se podrán fabricar algunos de los artículos necesarios para las instalaciones como monjes para los estanques de peces, jaulas, colectores para la cría de moluscos, etc., que se distribuirán a los acuicultores a precios razonables.

Una de las exigencias más importantes de la acuicultura es el abastecimiento oportuno de semilla de buena calidad en cantidades adecuadas. En las operaciones en pequeña escala puede ser a menudo difícil e inconveniente para cada granjero producir la semilla en su propia granja. Un servicio muy importante para las empresas acuicultoras será, pues, la producción central de semilla en viveros o criaderos, cuando sea posible, y la distribución de crías de buena calidad.

Junto con la semilla lo más importante a conseguir son los alimentos y/o los fertilizantes. Mientras los acuicultores usen únicamente alimentos complementarios, empleando residuos domésticos y agrícolas, no se necesitara una manufactura especializada de alimentos, pero cuando se trate de la cría intensiva y se adopte la alimentación completa para aumentar la producción y los beneficios económicos, resulta esencial que existan una producción y una distribución eficientes de alimentos apropiados, los que, en la mayoría de los casos, serán piensos compuestos.

Los alimentos compuestos para acuicultura pueden producirse en gran escala en los molinos de pienso, combinándolos con la elaboración de piensos para el ganado, en cuyo caso las necesidades de la acuicultura en pequeña escala quedaran satisfechas organizando simplemente sistemas de deposito y distribución adecuados en las áreas rurales. La producción comercial de alimentos para la acuicultura esta limitada por ahora a pocos países y sirve para el cultivo de un pequeño numero de especies, como salmón, trucha y bagre de canal. La experiencia ha demostrado que es factible la producción en pequeña escala, como industria a base rural, de alimentos compuestos, usando ingredientes disponibles localmente, y se puede iniciar con una limitada inversión de capital. Los acuicultores que operan granjas de una superficie relativamente grande pueden encontrar conveniente y posible el producir los alimentos necesarios para sus exigencias, pero cuando se trata de unidades realmente pequeñas se necesitara la producción centralizada de alimentos.

Otro de los requerimientos esenciales para la acuicultura es la distribución conveniente de productos tales como los químicos y las medicinas necesarias para el control de enfermedades, la desinfección de estanques, el control de depredadores y de las malezas acuáticas. Estas necesidades pueden resolverse organizando los servicios de manera cooperativa o por cuenta del gobierno. El consejo de un experto y la ayuda en la diagnosis de una enfermedad o las causas de mortalidad en el stock en cultivo, así como llevar a cabo las medidas de control necesarias son cosas de gran importancia para el acuicultor y en la mayoría de los casos deben ser organizadas por el gobierno. En realidad el gobierno debe establecer un sistema metódico de inspección sanitaria de los stocks cultivados a cargo de especialistas calificados para garantizar que las instalacciones de cultivo se vean libres de infecciones peligrosas. Estas medidas son de particular importancia cuando deben exportarse los stocks y las autoridades competentes han de certificar que están libres de enfermedades contagiosas.

Mercadeo del producto

Tanto para las empresas de acuicultura a pequeña escala como para las gran escala, es esencial que se tomen medidas de mercadeo adecuadas y, como ya se indico, una asistencia gubernamental o de origen similar será de gran valor para las granjas pequeñas. Como paso preliminar en la planificación de los programas de desarrollo se deberá averiguar cuales son la demanda potencial y las exigencias del mercado. Los sistemas de acuicultura tienen gran flexibilidad para adaptarse a las exigencias del mercado y generalmente pueden permitirse ajustes y elecciones alternativas según las necesidades del mercado. Es, sin embargo ventajoso planificar el desarrollo desde este punto de vista.

Cuando se trata de operaciones de subsistencia o de pequeña escala destinadas a satisfacer las necesidades dietéticas de una familia o de una pequeña comunidad no existe generalmente un problema de mercado. Se hace correr la voz y los consumidores o el grupo de pequeños vendedores se presentan en las piscifactorías u otras instalaciones y compran el producto en cuanto se cosecha. La situación puede variar si se trata de especies que atraen poco el consumidor. En tales casos se plantea la necesidad de educar al consumidor con demostraciones de mercado para desarrollar la venta del producto. Cuando se trata de zonas en las que los alimentos acuáticos no son muy populares, se deberán tomar medidas para promover el consumo del pescado y educar a los consumidores sobre su preparación para la mesa. Estas actividades pueden ser consideradas normalmente como parte integrante de los programas de divulgación.

Los problemas del mercadeo se hacen más importantes en la acuicultura a pequeña escala cuando la producción debe ser distribuida sobre un área más amplia para que llegue a los consumidores. Lo mismo succede cuando las unidades de producción están diseminadas en un área extensa o cuando la producción, periódica o continuamente, excede la capacidad de absorción del mercado local. Mientras que la dispersión de las unidades de producción da muchos beneficios sociales en las áreas rurales, la concentración de tales unidades en emplazamientos estratégicamente ventajosos puede dar mayores beneficios económicos, por la mayor accessibilidad a los mercados, la mayor influencia en los precios gracias a la concentración del producto y por la coordinación de la cosecha. Igualmente se consiguen mayores economías en almacenado, elaboración y transporte.

En la elección de canales para el mercadeo de los productos de la acuicultura resulta generalmente muy ventajoso utilizar el sistema general de mercados del pescado si esta suficientamente bien desarrollado. Si bien pueden obtenerse muchos beneficios de un mercado conjunto, se deberá tener cuidado en no sacrificar las ventajas que los productos de la piscicultura tienen sobre las de la pesca de captura, tales como poder vender peces y mariscos vivos, o venderlos al tamaño preferido, que muchas veces puede ser inferior al legal, como ocurre con el salmón, la trucha y algunos moluscos como el adulón. Además de esto, los productos de la piscicultura pueden recogerse durante el periodo de veda de la pesca de las especies en cría natural. El mercado conjunto deberá proporcionar una regularidad de abastecimiento reduciendo cuantas desventajas puedan tener los productos cultivados, tales como los prejuicios del consumador.

El mercadeo de peces y mariscos vivos requerirá medios especiales para su transporte y para mantenerlos en los mercados al por mayor o al menudeo. Cuando deben ser elaborados antes de ir al mercado será indudablemente ventajoso relacionar los centros de producción con los sistemas de transporte, almacenado, conservación o elaboración de los mercados generales de pescado. Esto permitirá tener un mayor control de los precios y salidas del mercado, proporcionando una mayor flexibilidad de mercadeo.

En las operaciones a pequeña escala es esencial considerar que los medios de conservación y almacenado no sean demasiado caros, elevando indebidamente los costos de producción. En muchas circunstancias un numero de centros de producción puede servir para las necesidades de conservación, elaboración y almacenado, los cuales pueden instalarse de modo cooperativo o ser facilitados por organismos gubernamentales. También es posible que una empresa privada tome a su cargo los aspectos de transporte y mercadeo de la operación.

Esta empresa puede encargarse de recoger la cosecha en las unidades de producción, almacenarla, elaborarla si es necesario, y distriburla en los centros de consumo. Cuando funcionan sistemas de este tipo tiene una importancia particular crear las salvaguardias necesarias para la protección de los intereses de los pequeños productores y conseguir que obtengan un precio razonable por sus productos.

La posibilidad de ligar la producción acuícola con los sistemas de mercado agrícola es limitada, por lo general, a causa de los requisitos especiales para la distribución de los productos pesqueros. Pero en los casos en los que el volumen de la producción es demasiado pequeño para permitir organizar mercados separados, debe tratarse de utilizar los servicios y obtener el apoyo de las organizaciones de mercadeo agrícola. Esto resulta más apropiado cuando la acuicultura se integra con el cultivo del arroz, la producción animal, etc.

Cualesquiera que sea el sistema de mercado que se adopte, el éxito dependerá en gran parte de la eficiencia de su gestión. Si las pequeñas empresas no han de caer en manos de intermediarios sin escrúpulos, merece la pena dedicar atención a que exista una gestión inteligente tanto en la producción como en el mercadeo de los productos de la acuicultura. Para los servicios de mercado de la acuicultura a pequeña escala puede ser aconsejable que sean iniciados por un organismo gubernamental y eventualmente reorganizados sobre base cooperativa o empresarial.

 

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