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La agricultura se ha convertido en una lotería a la que los agricultores le apuestan año a año sobre todo en ciclo corto.

El 2019 no fue la excepción en el arroz, según el informe del Banco Central del primer trimestre del año agropecuario, la situación de este renglón no fue la mejor. La caída en la producción de arroz sería consecuencia de una menor superficie sembrada, debido a que los agricultores no cultivaron la gramínea en las mismas extensiones del año anterior, ya que se sienten afectados por el bajo precio de venta y, en ciertos casos están incursionando en el cultivo de otros productos como el maíz duro, producto que es más resistente a los cambios de clima y su precio de venta se mantiene estable, explica el informe.

Añade el documento que, durante la siembra de invierno de 2019, las variables analizadas presentan indicadores negativos, es así que la superficie sembrada de arroz de invierno decreció en 1%, porcentaje bastante menor al 6% registrado en similar período del año anterior. Asimismo, el volumen de producción disminuiría en 3%, cifra que también es inferior al crecimiento que registró en el primer trimestre del año anterior (1%).

El informe indica que el panorama arrocero varía, dependiendo de la zona productiva, es así que en los cantones: Pedro Carbo, Lomas de Sargentillo, Salitre y Daule (zona de influencia de los socios del Centro Agrícola, -CA- ), la superficie sembrada decreció 50%; en Santa Lucía 40%; en Palestina y El Triunfo 20%, debido a que los agricultores se abstuvieron de sembrar, como en períodos pasados, debido al bajo precio de venta del producto.

Según el estudio del Banco Central, BanEcuador entregó 500 empréstitos, lo que implica un decrecimiento de -65.9% con relación a similar ciclo del año anterior. Si comparamos los montos concedidos en el período de estudio, dice el documento, BanEcuador desembolsó USD 2´072,437.33 para siembra y producción de arroz, lo que significó un decrecimiento de 51.2%, con relación a los USD 4´250,868.56 que costeó en el 2018.

Además, los consultados  para la elaboración de este documento, manifestaron que les preocupa el alto costo de los insumos, la falta de cupo que tienen en la Unidad Nacional de Almacenamiento -UNA- para entregar el producto, la demora en el pago por parte de las comercializadoras (piladoras, UNA y casas comerciales), el contrabando del producto que ingresa por la frontera sur (Perú), pues estos factores inciden para que el precio de la gramínea tienda a la baja, y por tanto no pueden cubrir los pagos de sus créditos con BanEcuador.

Este análisis fue ratificado por Juan Pablo Zúñiga, Presidente de la Corporación de Industriales Arroceros del Ecuador, quien añadió que fueron muy pocos los incentivos que tuvieron los agricultores para sembrar este año.

“Prácticamente llegamos con inventarios justos para la cosecha fuerte que es a partir de abril de 2020 y eso hace que los precios se hayan mantenido altos, y aunque es beneficioso para el productor a su vez se dificulta con la demanda de producto por parte de Colombia que en este momento requiere arroz, pero nuestros precios están altos en comparación con otros en el mercado” manifestó.

Zúñiga explicó que la baja producción en el invierno se debió a que el cierre de 2018 los precios estaban por el piso y obviamente la reacción de muchos agricultores fue no sembrar, lo que ocasionó que se dejaran de sembrar unas 40.000 hectáreas. Mientras que en verano se presentó una situación distinta en los precios por lo que se pudieron sembrar la mayor cantidad de terrenos destinados a este cultivo, al punto que actualmente se está presentando una resiembra que sería una segunda cosecha para el verano.

Partiendo de esto, Zúñiga considera que para 2020 la cosecha de arroz será buenas gracias a que el clima es favorable, el tema según el industrial, es que es indispensable bajar los costos de producción y que los agricultores puedan acceder a semillas de más alta productividad para poder competir con precios más bajos en el mercado.

Para Henry Morán presidente de Semimor, el 2019 fue un año complicado para la comercialización de arroz.  “Los precios estuvieron bajos entre 21 y 22 dólares el arroz en cáscara. Algo que ha cambiado en el panorama arrocero y que vemos con preocupación es la siembra con soca que están haciendo los productores por que la calidad baja, e influye en el mercado de la semilla porque se deja de vender semilla certificada ya que se utiliza el brote de la semilla anterior” explico Morán.

Este año, indicó el directivo, en algo se ha recuperado la venta de semilla debido a que se cuenta con el material arenilla que nosotros en la empresa le hemos visto buenas expectativas y hemos hecho pruebas donde el agricultor se dio cuenta de los beneficios y empezó a utilizarlo.   Uno de los inconvenientes que presenta el sector, argumentó, es que el INIAP no los provee de semilla registrada que cumpla con los parámetros de calidad y no satisface el mercado, si no se corrigen los problemas   vemos una limitante para el próximo año por que al no tener registrada nos vamos a quedar sin poder sembrar los campos, con la creciente demanda de arenilla nos preocupa y no hay muchas alternativas para los productores. “Nosotros le hicimos una propuesta al Ministerio de Agricultura en base a la ley, que dice que, si el INIAP no tiene disponibilidad de semilla registrada, las empresas semilleristas pueden utilizar una vez la certificada, pero aun no nos dan respuesta. ¿Si no hay registrada entonces qué le podemos decir al agricultor? “es la incógnita de Morán.

El año que viene es duro, indica el directivo, los precios no se respetan hay carteles del MAG que dicen grano largo 7.1 milímetros para arriba se pagan a  $ 32  y grano corto un valor de $ 29 dólares, 7 ml para abajo, arenilla tiene 7,4 y los industriales lo pagan como grano corto por lo que los agricultores no se preocupan por mejorar la calidad  si se les va a pagar igual  sea buena o mala, enfatizó Morán.

Por su parte la Directora de Producción del INIAP Doris Tixe, explicó que ellos trabajan en la producción de semilla bajo pedidos y que hasta el momento no los hay, pero que sin embargo han hecho un stock   para quienes la necesiten.

Actualmente, indicó la técnica, cuentan con 28 toneladas de semilla arenilla, y 19,28 toneladas en semilla cristalina registrada para las empresas multiplicadoras.

“Pero como teníamos bastante material de registrada a fin de que no se pierda también tenemos semilla certificada, de arenilla 9.4 toneladas y cristalino 29.5 toneladas.

Washington Núñez presidente de la Corporación de arroceros de Ecuador, recalcó que cerrando el año la producción que salió en los Ríos en agosto fue baja por el cambio de clima y que se vio una mejoría en la que salió en octubre.

Según el dirigente este año se sembraron más o menos 320.000 hectáreas, siendo menor el hectareaje que el año anterior, esto debido a la falta de capital de trabajo y créditos oportunos. “Para el 2020, es necesario que podamos contar con créditos, semillas, riego y drenaje y que por parte de la Una se mejore la comercialización para que no tengamos problemas en mayo que es el fuerte de la cosecha” recalcó Núñez.

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