La ciencia y las aplicaciones deben ponerse al día e intensificarse para apoyar a esta cerda cambiante. - Foto: Ton Kastermans.

La vida de las cerdas hiperprolíficas de hoy en día es como una montaña rusa.  Para alcanzar su máximo rendimiento en cada etapa de su ciclo, estas cerdas requieren una nutrición precisa en donde 3 minerales traza juegan un papel esencial; se trata del zinc, el cobre y el manganeso.

En la última década, el foco en la producción porcina se ha centrado principalmente en la introducción de la cerda hiperprolífica. El incremento promedio del número de lechones nacidos vivos de 12–13 a 17–18 y de lechones destetados por ciclo de 10–11 a 14–15, puede traducirse en mayores ganancias para los productores; pero ¿ha considerado la industria los cambios necesarios en manejo y nutrición para soportar este tremendo crecimiento?.

Investigación global

Afortunadamente, se han realizado muchas investigaciones a nivel mundial sobre la nutrición de las cerdas para comprender y apoyar a las cerdas hiperprolíficas en condiciones comerciales. Aun así, el potencial genético, el proceso de selección y la evolución de esta cerda moderna en los próximos 10 años, indican que el crecimiento en el número de lechones probablemente continuará. Esto significa que la ciencia y las aplicaciones deben ponerse al día y mejorar para apoyar a esta cerda cambiante.

La influencia de los minerales traza en el ciclo de vida de la Cerda

El ciclo de la cerda se puede dividir en 5 etapas distintas, las cuales requieren diferentes estrategias nutricionales para lograr el número máximo de lechones sanos por cerda de por vida.  Ellas son:

  • Introducción de la hembra primeriza;
  • Apareamiento;
  • Gestación;
  • Transición/parto; y
  • Lactación.

Claramente, todas estas etapas impactan la cantidad de cerdos producidos por cerda de por vida, pero cada una tiene un grado de importancia diferente. La introducción de las hembras primerizas es clave para la futura madre; el apareamiento es el comienzo de la reproducción; las etapas de gestación y transición tienen el mayor potencial para influir en el peso al nacimiento; mientras que la viabilidad, la mortalidad temprana y la lactancia son aspectos clave del rendimiento de los lechones y la longevidad de la cerda.

Diferentes requerimientos en cada etapa

Es obvio que la nutrición de minerales traza de una cerda varía a lo largo del ciclo lo que refleja los diferentes requerimientos en cada etapa. Los minerales traza son necesarios para diferentes procesos metabólicos para la concepción, las secreciones mamarias, el crecimiento y mantenimiento. Aunque los requerimientos de los minerales traza son más altos durante el período tardío de la gestación y la lactancia, la suplementación continua durante todo el ciclo, a partir de la dieta y los minerales almacenados en los tejidos, contribuye a satisfacer las necesidades nutricionales diarias de la cerda.

El zinc, el cobre y el manganeso son tres de los minerales traza de mayor importancia en la nutrición de las cerdas y las hembras primerizas.

El zinc es muy importante para el mantenimiento y la reproducción; tiene un efecto comprobado en el desarrollo de la piel y las pezuñas, además, es esencial para la función de muchas enzimas. Aunque menos comprendido, se reconoce un impacto del zinc en los procesos inmunológicos y la salud en general.

Cualquier deficiencia de zinc da como resultado una piel áspera, escamosa y agrietada, llamada paraqueratosis, que puede provocar pérdida de apetito, crecimiento/desarrollo deficiente y deterioro del desarrollo sexual. Lo contrario, la toxicidad por zinc ocurre con la ingesta de zinc en niveles altos y se caracteriza por depresión del crecimiento, inflamación del tracto gastrointestinal, problemas articulares, óseos y hemorragias. Además, las diferentes formas de zinc influyen en el tiempo y nivel de toxicidad, así como la presencia y el nivel de otros minerales como el cobre y el hierro.

En la naturaleza, el zinc se puede encontrar en cantidades menores en los granos y las proteínas vegetales, pero es difícil de utilizar por la cerda debido a la formación de complejos con el ácido fítico. Esto puede resolverse mediante la adición de fitasa para liberar al zinc antes de la digestión.  Se pueden encontrar niveles más altos de zinc en fuentes de materias primas como la harina de carne y huesos, sin embargo, debido a las regulaciones en seguridad alimentaria, éstos a menudo están prohibidos en las dietas de las cerdas. Aunque las cerdas reproductoras no requieren mucho zinc, su interacción con otros minerales y nutrientes, así como su baja disponibilidad en las fuentes naturales, pueden hacer que la cerda no reciba una cantidad adecuada. En consecuencia, la suplementación con zinc en la dieta de una cerda es esencial especialmente en las hembras primerizas que aún están en desarrollo y sus requerimientos son más altos.

El cobre está involucrado en muchos procesos fisiológicos. Como el zinc, el cobre es necesario para la función de varias enzimas. El efecto más conocido del cobre es el desarrollo de hueso, tejido conectivo, colágeno y la formación de hemoglobina. Además de estos beneficios, el cobre también interviene en la inmunidad y tiene un efecto antioxidante actuando contra los radicales libres en el cuerpo. Su interacción con el hierro es muy importante ya que mejora la absorción de hierro del tracto gastrointestinal y la movilización al hígado.

Con la deficiencia de cobre el animal mostrará un menor crecimiento, trastornos nerviosos, descoordinación, anomalías óseas, problemas cardíacos y deficiencias en los glóbulos rojos. Cuando se suplementa cobre en exceso durante un periodo prolongado, puede haber problemas de crecimiento, anemia, ictericia y, eventualmente la muerte. La toxicidad del cobre se puede prevenir dando más hierro y zinc.

Las materias primas normalmente proporcionan una buena cantidad de cobre en las dietas de las cerdas, pero con un conocimiento limitado de los requerimientos de cobre, en particular para las cerdas hiperprolíficas y sus hembras primerizas, la investigación sugiere que es necesaria una suplementación adicional. Además, como el desarrollo estructural está influenciado por el cobre, el desarrollo de los fetos y el crecimiento de los lechones durante la etapa de gestación tardía, requieren del suministro materno de cobre para tener las reservas adecuadas en el hígado al nacimiento.

Al igual que el zinc y el cobre, el manganeso también es esencial para el correcto funcionamiento de varias enzimas que participan en importantes procesos metabólicos como el metabolismo energético, el desarrollo óseo y la reproducción. En colaboración con el zinc, el manganeso es esencial para el adecuado desarrollo de huesos y pezuñas.

Los signos de deficiencia de manganeso son crecimiento deficiente, claudicación, corvejones agrandados, piernas torcidas y acortadas, ciclo de reproducción irregular, pobre desarrollo mamario y bajo rendimiento en la lactancia. Dado que es probable que el manganeso no esté disponible de forma natural en los granos, debe suplementarse en todas las dietas de las cerdas. Sin embargo, el manganeso también se caracteriza por su buen almacenamiento en tejido óseo y hepático lo que reduce la ingesta diaria requerida.  Los lechones obtienen el manganeso a través de la madre por lo que resulta fundamental suplementar a las cerdas de este mineral para garantizar sus reservas y evitar carencias del lechón al nacimiento.

Minerales Orgánicos

Novus ofrece minerales orgánicos bis-quelados, comercializados bajo la línea Mintrex. En Mintrex, cada mineral, Zn, Cu o Mn se encuentra unido con dos moléculas de hidroxianálogo de metionina (HMTBa) como ligando dando como resultado una fuente mineral de alta biodisponibilidad. En la molécula bis-quelada todos los átomos se encuentran unidos por lo que su carga es neutra.  En comparación, una molécula cargada positivamente puede reaccionar en el alimento o en el animal, con otras moléculas haciendo al mineral menos biodisponible.

Con enlaces químicos más fuertes y la carga neutra, éstas moléculas minerales muestran mayor estabilidad en la producción de alimento, y a través de su paso por el tracto gastrointestinal permaneciendo estables debido a los pasos adicionales que requiere para disociarse.  En el lumen intestinal, el mineral se adhiere fácilmente a los receptores de las células intestinales para ser utilizadas por los animales. El HMTBa restante se utilizará como fuente de metionina para el animal.

A través de una extensa investigación en condiciones experimentales y comerciales, se han observado resultados repetibles cuando el Zn, Cu y Mn han sido suplementados como Mintrex. Estos estudios han involucrado hasta 200,000 cerdas en los Estados Unidos, Canadá y España, mostrando mejoras consistentes en la tasa de paridad, el número de lechones nacidos vivos, la reducción de la mortalidad antes del destete y hasta un lechón destetado más por cerda, por año. Además, la integridad estructural también mejoró con el tiempo.

Autor/es: Novus International.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here