Existe preocupación para quienes poseen plantas ornamentales y algunos frutales por una plaga que ha hecho su aparición en las guayas, acabando con gran parte de las plantaciones que ataca y ya está haciendo presencia en gran parte del país.
Se trata de la cochinilla, una plaga de color blanco que succiona la savia de la planta para alimentarse, dañando sus hojas, flores, frutos y ramas.
Christian Donoso, gerente de la empresa Fumidonoso que se dedica a la gestión integral de plagas, especializada en el tema doméstico, industrial y jardinería para hacer control en estos insectos, explicó a este medio que el insecto se presenta normalmente en jardinería o plantas ornamentales sobre todo en las palmeras y está presente en todo Ecuador.
Anotó que en los últimos meses en los árboles de Guayaquil empezó a observarse una presencia masiva de la cochinilla, porque ingreso al país una cochinilla cuarentenearía, es decir, que provenía de otro país y que no estaba en Ecuador, la cual fue muy agresiva y acabo con muchos árboles de la ciudad.
Destacó que esta plaga género problemas grabes en la jardinería de la ciudad, ya que chupa la savia de la planta a través de las hojas y al hacer sus excretas deja una especie de miel que genera un segundo problema grave que es un hongo llamado fumagina que es el que hace que las hojas se vuelvan negras, “esta fumagina cubre la hoja, lo que ocasiona que la planta no pueda respirar y no pueda hacer fotosíntesis por lo que hace muera” explicó.

Recalcó que la cochinilla se alimenta de la savia y como todo ser vivo tiene diferentes estados morfológicos, por lo que se alimenta en diferentes épocas de la planta. “La hembra, una vez que es fecundada por el macho, va y coloca sus huevos en la tierra y los insectos que nacen empiezan a alimentarse de la tierra y cuando son adultos empiezan a alimentarse de las hojas, por lo que hay que hacer énfasis en el control de toda la planta, aplicando dos tipos de insecticidas de uso de salud pública, uno para la savia y otro para la tierra, y le aplicamos también un aceite mineral para que sea más efectivo” enfatizó el especialista.
Subrayó que lo ideal es ser preventivo y tratar el problema antes de que el daño este hecho aplicando productos suaves que impiden el desarrollo de los insectos, práctica que se debe hacer cada 45 o 30 días, indicó.
Dentro de las recomendaciones que dio Donoso, es no olvidar que las plantas son iguales al ser humano, siendo muy susceptibles al estrés, lo que las hace sensitivos a contraer enfermedades y sensibles a las plagas.
Expresó que las plantas se deben regar en las mañanas o en la noche, no al medio día, sobre todo no cuando haya mucho sol y hay que aplicar fertilización para que siempre estén bien nutridas.
Apunto que es importante renovar la tierra cada cierto tiempo, rastrillarla y airearla para de esta manera hacer que la planta este fuerte para resistir el ataque de estas plagas.
Indicó que es importante que cuando se compre la tierra para las plantas hacer un curado con un insecticida y un fungicida.
Finalmente, recordó que Guayaquil es una incubadora para estas plagas por la humedad y los cambios de clima.







