En la actualidad, la institución estima que, en el Perú, existen más de 10,000 familias que trabajan con el bambú. Una cadena productiva emergente en la que están involucrados diversos actores como productores, comercializadores, transporte, entre otros.

El bambú es un recurso natural no maderable que se encuentra en los bosques del Perú y en plantaciones forestales de la costa, sierra y selva que proporciona diversos servicios ecosistémicos, como la producción de oxígeno, regulación hídrica y la estabilización de taludes y riberas de los ríos, informa el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor).

“Gracias a la forma de los tallos subterráneos del bambú y las raíces que se entretejen, se forma un muro de contención natural, lo que evita la erosión del suelo e inundaciones. De esta manera, constituye una herramienta de prevención ante la ocurrencia del Fenómeno del Niño Costero y reduce la vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático, explicó Luis Llerena, especialista en plantaciones de bambú del Serfor.

En la actualidad, la institución estima que, en el Perú, existen más de 10,000 familias que trabajan con el bambú. Una cadena productiva emergente en la que están involucrados diversos actores como productores, comercializadores, transporte, entre otros.

Se tiene un abanico grande de oportunidades, se han mapeado más de 60 emprendedores a nivel nacional, constituidos en poco más de 15 asociaciones de productores de bambú, que tienen como actividad económica principal a este recurso”, dijo Llerena.

Desde el 2022, el Perú cuenta con una Estrategia Nacional para el Desarrollo de Bambú que incluye 30 acciones que buscan impulsar el desarrollo de investigaciones e innovación, así como, favorecer la generación de valor agregado e incrementar plantaciones a nivel nacional para atender una demanda insatisfecha.

“Somos un país consumidor, tenemos una baja oferta con una alta demanda, por lo que necesitamos importar, eso quiere decir que estamos en un buen momento para continuar con las plantaciones. La meta principal de la estrategia es alcanzar unas 4.400 hectáreas plantadas al año 2025,”, agregó.

Material renovable y sostenible
Al ser uno de los insumos naturales altamente resistentes, y a su vez, flexible y con una capacidad máxima de elasticidad, el bambú ha sido usado ancestralmente hasta el día en la construcción. En todo el litoral peruano, la mayoría de las construcciones están hechas mayoritariamente de bambú.

Precisamente, en la edición de este año en Casacor, se presentó El Guadual, una puesta arquitectónica hecha íntegramente de bambú nacional a cargo de los profesores Yann Barnet y Faouzi Jabrane del Instituto de Vivienda Urbanismo y Construcción de la Universidad de San Martín de Porres (USMP).

“Con el proyecto se recreó un espacio de estar, un área de descanso, así que aprovechamos la altura de las cañas para que junto a otros elementos como una lona translúcida, ofrece a este ambiente sombra durante el día y en la noche, y darle la capacidad de reflejar la luz. Como resultado expusimos un ambiente muy elegante y bonito”, expresó el profesor Barnet.

“El bambú que usamos para este proyecto cuenta con una total trazabilidad, es decir, seguimos una serie de procedimientos que nos permitieron conocer el proceso de evolución del bambú desde su origen y cosecha hasta su traslado a Lima. Lo trajimos desde el departamento de Pasco, en Oxapampa”, dijo Faouzi Jabrane.

La calidad del bambú en el Perú puede ser A1, siempre y cuando, obviamente, se realicen los trabajos de cultivo y de post cosecha adecuados”, agregó.

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