Mientras la evolución del conflicto en Medio Oriente mantiene dudas sobre la seguridad de la navegación por el Estrecho de Ormuz, las tarifas de fletes spot presentan diversos comportamientos entre las principales rutas marítima y las líneas navieras mantienen la aplicación de recargos y medidas para administrar la capacidad disponible.
De acuerdo con Judah Levine, jefe de Investigación de Freightos, “si el estrecho se reabre, la recuperación del tránsito marítimo será gradual, pero con el principal canal de la vía aún cerrado debido a las minas iraníes, es posible que no vuelva a los niveles normales bajo el nuevo esquema”, señaló, planteando un escenario prospectivo.
El analista explicó que, en una primera etapa, “saldrán más buques de los que ingresarán”, ya que los buques de larga distancia probablemente evitarán regresar al Golfo Pérsico hasta que haya absoluta confianza en la estabilidad del alto el fuego. Asimismo, indicó que los servicios feeders también podrían tardar en reanudar sus operaciones.
Añadió que, si una eventual reapertura del estrecho se suma una desescalada entre Arabia Saudita y los hutíes, las navieras podrían retomar de forma gradual sus primeros movimientos para volver a utilizar, además, la vía del Mar Rojo.
Levine sostiene que el mayor impacto logístico de una eventual normalización del tránsito por Ormuz estaría relacionado con el mercado energético. Puntualmente, en el caso de los combustibles marinos, Levine indicó que el precio del bunker, que aumentó un 16% desde comienzos de julio y continúa cerca de un 50% por encima de los niveles previos al conflicto, pero debería comenzar a bajar conforme se restablezcan los flujos de petróleo, aunque advirtió que ese efecto no será inmediato.
No obstante, considera que actualmente el principal factor que explica la evolución de las tarifas spot no son los costos del combustible, sino la dinámica de oferta y demanda propia de la temporada alta.
Según Levine, la temporada peak comenzó antes de lo habitual este año, impulsando fuertes alzas tarifarias entre fines de mayo y comienzos de julio. Sin embargo, desde principios de julio comenzaron a estabilizarse o incluso a descender en la mayoría de las rutas, pese a los Incrementos Generales de Tarifas (GRI) y los Recargos por Temporada Alta (PSS) anunciados por las líneas navieras para el 1 de agosto.
En la ruta Transpacífico las tarifas spot mantiene una mayor fortaleza. Hacia la costa este de Estados Unidos (USEC) permanecen cercanas a los US$9.000/FEU, mientras que las correspondientes a la costa oeste (USWC), tras retroceder aproximadamente un 20% desde su máximo de julio, volvieron a superar los US$7.000 /FEU impulsadas por la entrada en vigor de los GRI del 1 de agosto.
Según Freightos, la persistencia de la demanda podría explicarse por niveles de inventario inferiores a los esperados, un consumo más sólido de lo previsto y el impacto limitado de los cambios arancelarios en Estados Unidos, luego de que los gravámenes de la Sección 122 fueran reemplazados por aranceles de la Sección 301 de entre 10% y 12,5%.
Por su parte, Drewry informó que su World Container Index (WCI) puso fin a tres semanas consecutivas de descensos al aumentar un 1%, hasta los US$4.297/FEU, impulsado por el fortalecimiento de las tarifas en la ruta transpacífico.
Según la consultora los fletes spot entre Shanghái y Nueva York aumentaron un 4%, hasta US$7.893/FEU, mientras que las tarifas hacia Los Ángeles crecieron un 3%, hasta US$5.894/FEU, favorecidas por la aplicación de los GRI y por la persistencia de congestión en puertos del centro y sur de China.
Drewry añadió que las tensiones en Medio Oriente, los nuevos aranceles estadounidenses y la congestión portuaria en Asia continúan alimentando la volatilidad del mercado. En ese contexto, destacó que la reanudación de las hostilidades entre Irán y Estados Unidos a fines de julio incrementó la incertidumbre sobre la navegación por el Estrecho de Ormuz y llevó a varias navieras a introducir Recargos de Emergencia por Combustible (Emergency Fuel Surcharges, EFS) a partir de agosto, mientras continúan utilizando cancelaciones de itinerarios y ajustes de servicios para administrar la capacidad disponible.
La consultora estima que la evolución de la situación geopolítica, las políticas comerciales y la congestión portuaria seguirán condicionando el comportamiento del mercado y de las tarifas durante las próximas semanas.
PUBLICADO Por MundoMaritimo







