Productores de Antioquia perdieron $35 millones tratando de comprar un ganado a una persona que aparecía como Carlos Guerra en Facebook. Las víctimas encontraron que los videos y fotos que el estafador les enviaba correspondían a ejemplares brahman rojo de una reconocida ganadería de Puerto Parra (Santander).

Sebastián Lozano, ganadero y comercializador de bovinos ubicado en Medellín, relató para CONtexto ganadero cómo fue la estafa, comenzando con el momento en el que su socio, Danilo Posada, vio una publicación en un grupo de ganaderos en Facebook a finales de junio.

«A él le interesó mucho porque los animales que mostraban ahí era lo que todo ganadero busca y decidimos preguntar. Hoy en día, como todo se maneja por redes sociales (Instagram, Facebook, WhatsApp), no vimos inconveniente en iniciar una negociación con esta persona», dijo.

El supuesto propietario del ganado figura bajo el nombre de «Carlos Guerra» en su perfil de Facebook, aunque se presentó ante Posada como «Juan Camilo Guerra Salazar» (y en la URL de su perfil el nombre es Celideth Gudino). Al revisar su perfil se pueden ver fotos de un hombre y comentarios de otros perfiles, así como fotos de ganado con mensajes propios que parecen demostrar su aparente pasión por la ganadería.

En el perfil asegura que es «CEO fundador en vida Digital» desde junio de 2015 pero al buscar en Google este emprendimiento o combinado con «Carlos Guerra», ninguno de los resultados está relacionado con él. Además, su última publicación en Facebook es del 17 de enero de este año.

«Carlos Guerra» publicó en Facebook que tenía lotes de terneros de levante de brahman rojo: 16 hembras con 237 kg y 9 meses a $2’150.000 y 15 terneros con 245 kg y 10 meses a $2’450.000. (Lea en CONtexto ganaderoGanaderos, prevénganse de posibles estafas con entrega de ganado)

«Lo contactamos por WhatsApp y el hombre nos dijo que era criador y estaba ubicado en Puerto Parra (Santander). Nos mostró los videos de los ganados que tenía en venta y nosotros hicimos el negocio porque hicimos el pedido de 150 hembras y nos iban a empezar a surtir de 15 a 20 animales», continuó Lozano.

Acordaron que el pago del ganado, 16 novillas por un valor total de $34’400.000, se haría con abonos durante un plazo de 15 días. Pero en lugar de pedir la transferencia a una cuenta de su nombre, pidió que le hicieran depósitos en la cuenta de ahorros 27384769759 de Bancolombia a nombre de su esposa Danis Tatiana Ramírez Rozo. Para que la transacción fuera exitosa, también envió la foto de la cédula de ella, así como el número de cédula suyo.

Los depósitos variaron entre $1 y $3 millones, hasta un máximo de $15 millones. Cuando alcanzaron la totalidad del dinero exigido para comprar el ganado, el supuesto propietario les comunicó que él les enviaría los animales y que el servicio de transporte ya estaba incluido porque ya contaba con una persona y un vehículo para ello.

El señor Guerra supuestamente despachó el ganado pero en vista de que el ganado no llegaba y habían pasado varios días, Posada empezó a llamar a Guerra sin obtener respuesta. Entonces se vio obligado a conseguir su propio camión, cuando el chófer de ese vehículo intentó llamar tampoco le contestaron. CONtexto ganadero también intentó marcarle al número del supuesto ganadero pero el celular está apagado.

Ante la falta de respuesta, Lozano empezó a averiguar en la Feria de Ganados de Medellín por el conductor del camión que transportaría originalmente el lote de animales, pues «Carlos Guerra» le había enviado los datos del camión y del conductor. (Lea en CONtexto ganaderoTenga cuidado: estafadores están pidiendo dinero en nombre de Fedegán)

Lozano pudo comprobar que el conductor y el camión eran datos legítimos y pertenecían a un señor que prestaba el servicio de transporte de ganado en Medellín. Al contactar al chofer, este le confirmó que efectivamente hacía despachos de animales pero él estaba viajando hacia la capital del país, Bogotá, no hacia Puerto Parra.

Según explicó, el comprador y su socio no tuvieron dudas durante el negocio porque el supuesto Carlos Guerra no solo les envió fotos de la cédula de la dueña de la cuenta y del pase del conductor y de la matrícula de su vehículo (en lugar de una cuenta de Nequi y datos falsos), sino que además tenía conocimiento de los precios que se manejaban para vender ganado.

En posteriores indagaciones, Lozano pudo confirmar que los videos fueron sacados del perfil de Instagram de una reconocida ganadería que sí está ubicada en Puerto Parra y sí vende ganado brahman rojo, pero no hace ventas directas sino que comercializa en subastas. (Lea en CONtexto ganadero: ¡Cuidado! Con nueva modalidad de extorsión delincuentes roban a ganaderos en Sucre)

El pasado lunes 24 de julio interpusieron la denuncia de estafa ante la Fiscalía en la oficina de Apartadó (Antioquia) y aportaron las pruebas que tenían a la mano, incluida la foto de la cédula de Danis Tatiana Ramírez Rozo, la propietaria de la cuenta bancaria donde se hicieron los depósitos y quien también es la supuesta esposa de Carlos Guerra.

Por lo pronto, Lozano contó su caso en CONtexto ganadero para evitar que otras personas sean víctimas de este estafador. Además recomendó que si se hace ese tipo de negociaciones por redes sociales, el comprador exija que se haga una videollamada o que el dueño de los animales grabe un video junto a ellos para confirmar que efectivamente son de su propiedad.

«Ese es el modus operandi de los estafadores en la región del Magdalena medio. Es un caso que me pasó a mí, por eso una recomendación que hago a todos los ganaderos que a la hora de hacer un video, sea para negocios o por subastas, es que le pongan un logo al video o algo para que los estafadores no puedan editarlos y robárselos», remató.

Nombres cambiados a petición de las fuentes

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