La industria cafetalera peruana se encuentra en una carrera contra el tiempo para adaptarse a las nuevas regulaciones europeas sobre deforestación que se aplicarán desde el 2025.

(Agraria.pe) La industria del café en Perú enfrenta un momento crítico ante la inminente implementación de normativas europeas que exigen a los productos importados garantizar su origen en zonas libres de deforestación. Lorenzo Castillo, gerente de la Junta Nacional del Café, expresó su preocupación por la falta de un plan concreto que asegure la continuidad de las exportaciones de café peruano a Europa, destino que representa el 55% de estas.

La Unión Europea, con un enfoque creciente en la sostenibilidad ambiental, ha establecido regulaciones estrictas para combatir la deforestación global, afectando directamente a las cadenas de suministro de productos como el café.

Estas normas, que entrarán en vigor en 2025, buscan promover prácticas agrícolas responsables y la conservación de los bosques.

Castillo señaló que desde abril de 2023 se han realizado propuestas y alertas al Gobierno peruano sobre este asunto. Sin embargo, hasta la fecha, no se ha establecido una estrategia clara para cumplir con las demandas europeas.

El desafío principal radica en demostrar que el café peruano proviene de áreas no afectadas por la deforestación, lo cual implica superar obstáculos legales y técnicos, incluyendo la georreferenciación de las fincas y la formalización de la titularidad de las tierras. Este último tema es uno de los más discutidos en el país, sin llegar a buen puerto.

El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), según Castillo, enfrenta un dilema interno sobre cómo abordar la situación, atribuido a desacuerdos entre diferentes unidades administrativas.

La falta de consenso ha impedido avanzar hacia una solución legislativa que permita implementar las medidas necesarias para garantizar la legalidad y sostenibilidad del café exportado. Castillo criticó a ciertos sectores que, a su juicio, han simplificado el problema al equiparar a pequeños productores con grandes agentes de deforestación.

Destacó que la realidad del sector cafetalero y cacaotero es compleja, donde muchos pequeños productores han cultivado sus tierras durante décadas dentro de un marco de respeto y conservación ambiental.

La situación pone de manifiesto la necesidad de una acción conjunta entre el Gobierno, los productores y otros actores relevantes para desarrollar un marco que no sólo cumpla con las exigencias internacionales, sino que también proteja el ambiente y asegure el sustento de aproximadamente 300,000 familias involucradas en la producción de café y cacao en Perú.

Fuente: Gestión

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