Con el objetivo de avanzar hacia una matriz energética más limpia y confiable, la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA), Sustainable Shrimp Partnership (SSP) y la Corporación de Promoción de Exportaciones e Inversiones (CORPEI) instalaron la primera mesa de sostenibilidad energética del sector, denominada Energy Working Group.
El encuentro, que reunió a más de 30 representantes de la cadena de valor camaronera en Guayaquil, busca trazar una hoja de ruta que permita garantizar la seguridad energética de la industria y responder a los crecientes desafíos de demanda eléctrica.
Actualmente, el sector camaronero requiere entre 1.000 y 1.500 megavatios de energía, equivalente a la capacidad de una planta eléctrica completa, pero apenas el 10% de su actividad está electrificada. Este escenario evidencia la urgencia de contar con soluciones innovadoras que aseguren un suministro confiable y competitivo, en especial en zonas insulares que no cuentan con tendido eléctrico.
“El sector camaronero, principal generador de divisas y empleador privado del país, necesita energía estable para sostener su crecimiento. El Estado no puede cubrir solo esta demanda; se requiere inversión privada y coordinación ágil con las autoridades”, señaló José Antonio Camposano, presidente ejecutivo de la CNA.
En la misma línea, Pamela Nath, directora de SSP, destacó que la migración hacia una matriz energética más limpia no es únicamente un compromiso ambiental, sino también una estrategia clave para modernizar y mantener la competitividad internacional del camarón ecuatoriano.
Por su parte, Eduardo Egas, presidente ejecutivo de CORPEI, subrayó que la adopción de fuentes energéticas limpias y eficientes representa una oportunidad para escalar soluciones y atraer inversiones, siempre que exista un marco normativo claro que genere confianza.
Durante esta primera sesión, realizada en el Hotel Hilton Colón, se identificaron los principales cuellos de botella que limitan la transición acelerada hacia energías renovables en el sector. El diagnóstico será la base para un plan de acción que permita remover barreras y sentar las bases de un modelo energético sostenible y competitivo para la industria camaronera ecuatoriana.








La transición energética solo consta en el título. Qué bueno. No se necesita subirlo a transcición este asunto. Son juego de palabras inoficiosas que se le ocurren a algún burócrata dorado y nos meten a un baile que no es de moda. Con todo respeto.