El año cafetero en Ecuador cerrará con una disminución del 30% en la producción, una cifra que preocupa al sector por el creciente déficit entre el consumo interno y la oferta nacional. Así lo confirmó Pablo Pinargote, gerente de la Asociación Nacional de Exportadores de Café (ANECAFÉ), en diálogo con Diario El Productor.
“Este año la producción no llega a más de 150 mil sacos, cuando normalmente Ecuador produce alrededor de 200 mil. Es decir, hemos tenido una caída cercana al 30%”, precisó Pinargote.
Según explicó, el consumo interno de café supera los 300 mil sacos anuales, lo que genera un fuerte desequilibrio entre la demanda y la disponibilidad del grano.
“Estamos en una urgencia de volver a producir café en el Ecuador de manera inmediata”, enfatizó el dirigente.
Un sector con alto potencial, pero con escasa producción
Actualmente, Ecuador cuenta con unas 25 mil hectáreas sembradas, una superficie muy por debajo de su potencial productivo. Pinargote sostiene que el país podría alcanzar los dos millones de sacos anuales, cifra suficiente para cubrir el mercado interno y generar exportaciones rentables.
“No hay otro producto agrícola tan deficitario como el café. Si mañana volviéramos a producir los volúmenes de hace 30 años, los dos millones de sacos estarían asegurados por la demanda que existe”, señaló.
Zonas con potencial para la reactivación
El gerente de ANECAFÉ destacó que varias provincias mantienen su vocación cafetalera y podrían liderar la reactivación del cultivo. Entre ellas mencionó a Loja, Manabí, Pichincha, Imbabura y Chimborazo en la producción de arábigo, mientras que para el robusta identificó oportunidades en Sucumbíos, Orellana y la cuenca del Guayas, incluyendo la Península de Santa Elena.
Ecuador es uno de los pocos países en el mundo con condiciones para producir ambas variedades, una ventaja que, según Pinargote, debe ser aprovechada con políticas públicas y financiamiento.
Falta de crédito frena la expansión
Pinargote advirtió que no existen actualmente líneas de crédito específicas para el sector cafetalero, lo que limita la posibilidad de ampliar la superficie cultivada. ANECAFÉ ha presentado al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) un proyecto para sembrar las primeras 20.000 nuevas hectáreas, con una propuesta de financiamiento adaptada al ciclo del cultivo.
“Necesitamos una línea de crédito especial para el café, con tres años de gracia y una tasa de interés menor a un dígito, que incentive al productor y al caficultor a volver al cultivo”, indicó.
El mundo quiere café ecuatoriano, pero faltan volúmenes
El dirigente lamentó que, a pesar del creciente interés internacional por el café ecuatoriano de alta calidad, la baja producción impide aprovechar las oportunidades de exportación.
“El mundo está ávido de café ecuatoriano, pero no tenemos los volúmenes que se requieren. Es un producto que está esperando su momento para volver a ser uno de los principales del país”, concluyó Pinargote.







