En Ecuador, la producción de huevo atraviesa una de sus etapas más complejas de los últimos años. A pesar de ser una de las proteínas más accesibles para el consumidor, el sector enfrenta una fuerte caída de precios debido a un incremento desmedido en la cantidad de gallinas ponedoras y una demanda que no crece al mismo ritmo. El país registra un consumo anual de 200 huevos per cápita, uno de los más bajos de la región.
En entrevista con Diario El Productor, Edgar Navarrete, miembro de la Asociación de Avicultores de Puéllaro y productor de huevo, explicó que año cerrará con un escenario “desastroso” para los productores. Tras un primer semestre con precios favorables, desde septiembre los valores se desplomaron y se mantienen por debajo de los costos de producción. “Hay cubetas desde 1,40 dólares y las más costosas están en 2,10 o 2,20”, señaló.
Navarrete precisó que la sobreoferta responde al crecimiento acelerado del número de aves en las granjas. Muchos productores ampliaron su capacidad con la expectativa de exportar a Colombia, pero ese mercado también enfrenta un 8% de exceso de producción y precios bajos, lo que limita cualquier posibilidad de colocación. Exportar a otros destinos tampoco es viable por la corta vida útil del huevo y los tiempos de transporte marítimo.
El dirigente alertó que la caída de precios lleva más de dos meses y no muestra señales de recuperación. Como medida de contención, varios avicultores comenzaron a vender anticipadamente gallinas que aún no culminan su ciclo productivo, aunque este mercado también está deprimido. “Hay gallinas viejas que se venden hasta en 1,30 dólares, el mismo valor que cuesta una pollita de un día”, detalló.
Consultado sobre la posibilidad de generar valor agregado para mejorar la competitividad, Navarrete sostuvo que este segmento tiene limitaciones. “Podemos hacer huevo líquido o huevo en polvo, pero el consumo nacional es bajo y no somos competitivos para exportar”, indicó. Mientras en Ecuador una cubeta tiene un costo de producción promedio de USD 2,60, países vecinos registran costos mucho menores: entre USD 2,20 y USD 2,30, y en Uruguay incluso USD 1,50. “Con esos costos, ellos pueden elaborar productos procesados a precios que nosotros no podemos igualar”, afirmó.
Sobre el impacto para 2026, Navarrete anticipó un año complejo. Si el ritmo de venta de gallinas continúa, el sector podría estabilizarse hacia febrero o marzo, pero advierte que muchos pequeños y nuevos productores saldrán del negocio.
El representante gremial señala que la planificación debe surgir desde los propios productores: “No podemos crecer de manera tan grande como ahora. Hay un crecimiento exagerado que el país no puede absorber”. También descartó afectaciones importantes por contrabando desde Colombia o Perú, dada la baja de precios actual en Ecuador.
Sin opciones claras de exportación, un consumo interno estancado y costos de producción alrededor de USD 2,60 por cubeta, el sector avícola espera que la reducción progresiva del número de aves permita equilibrar el mercado en los próximos meses. Entretanto, la incertidumbre marca el cierre del año y el inicio del 2026 para cientos de productores del país.







