Según información publicada en la página web del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), el Complejo Punta Morada de la papa, asociado al insecto vector Bactericera cockerelli y a los fitopatógenos Candidatus Liberibacter solanacearum y Candidatus Phytoplasma spp., se consolida como una de las amenazas fitosanitarias emergentes de mayor impacto para los sistemas productivos de solanáceas en la región andina.
Este patosistema representa un riesgo significativo debido a su potencial de dispersión, las afectaciones productivas que genera y su impacto en el comercio agrícola, tal como ha ocurrido en países donde ya se encuentra establecido, ocasionando importantes pérdidas económicas y retos para la producción de semilla y la sostenibilidad de los sistemas agrícolas.
En Colombia, el ICA confirmó la presencia del insecto vector Bactericera cockerelli en 2021. Actualmente, su presencia se ha reportado en 30 municipios del departamento de Nariño y en dos municipios del Cauca. De acuerdo con el ICA, los microorganismos asociados a la Punta Morada y a la enfermedad Zebra Chip en solanáceas han sido identificados únicamente en muestras de material vegetal recolectadas en Nariño.
Las solanáceas, familia vegetal de gran relevancia para la seguridad alimentaria del país, incluyen cultivos estratégicos como la papa, el tomate, la berenjena y el pimentón, lo que incrementa la preocupación por la posible expansión de este complejo fitosanitario.
En este contexto, y en el marco de sus funciones como Organización Nacional de Protección Fitosanitaria (ONPF), el ICA participó en el Taller Regional “Complejo Punta Morada de la papa y otras solanáceas”, realizado en el Centro Internacional de la Papa (CIP), en Lima, Perú. El evento contó con la participación de las ONPF de Perú, Ecuador y Colombia, centros de investigación, universidades de los países miembros de la Comunidad Andina (CAN) y una delegación del organismo regional.
Durante el encuentro, el ICA, a través de las direcciones técnicas de Epidemiología y Vigilancia Fitosanitaria y Sanidad Vegetal de la Subgerencia de Protección Vegetal, presentó las principales acciones adelantadas en Colombia para la gestión del riesgo fitosanitario del Complejo B. cockerelli – Punta Morada y Zebra Chip de las solanáceas. Entre ellas se destacaron la detección temprana del vector, la identificación de los patógenos asociados en distintos hospedantes y la adopción de medidas fitosanitarias orientadas a la prevención y reducción del riesgo.
Asimismo, el ICA resaltó el fortalecimiento de sus capacidades diagnósticas, la implementación de protocolos estandarizados de monitoreo y el desarrollo de modelos de distribución del riesgo del insecto vector bajo escenarios de cambio climático, mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial como MaxEnt y Random Forest. Estas acciones se complementan con la gestión normativa como soporte técnico para la toma de decisiones y la mitigación de impactos económicos.
La entidad también subrayó la importancia de la articulación interinstitucional con entidades del orden nacional y territorial, el sector productivo y la academia, así como el fortalecimiento de los procesos de comunicación del riesgo dirigidos a productores, técnicos y tomadores de decisión.
Durante los espacios de trabajo colaborativo, el ICA realizó aportes estratégicos para fortalecer las iniciativas regionales en el marco de los estándares internacionales de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria. Entre las principales recomendaciones se destacó la necesidad de fortalecer la cooperación técnica entre las ONPF de la región, avanzar en la armonización normativa para la producción y movilización de semilla, ampliar los programas de transferencia de tecnología, desarrollar modelos de detección temprana basados en imágenes satelitales y UAV, incentivar la producción de semilla certificada y ampliar el enfoque hacia sistemas productivos de interés exportador, facilitando el comercio internacional seguro.







