Las mujeres cumplen un rol central en el sostenimiento del sector agropecuario y la seguridad alimentaria del país. Su trabajo abarca la producción agrícola y pecuaria, la administración de unidades productivas familiares y el abastecimiento de los mercados locales, además de la aplicación de prácticas tradicionales que contribuyen a la sostenibilidad ambiental y a la adaptación al cambio climático.
En este contexto, el Gobierno, a través de BanEcuador y el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP), entregó USD 20 millones 963 mil en créditos productivos 7×7 a 2.171 mujeres dedicadas a actividades agrícolas y ganaderas en todo el país, entre octubre de 2025 y enero de 2026.
El financiamiento forma parte del proyecto Agroimpacto, mediante el cual el Estado subvenciona parcialmente la tasa de interés, permitiendo que los créditos se otorguen con una tasa anual del 7 % y un plazo máximo de hasta siete años.
De acuerdo con cifras oficiales, las mujeres representan aproximadamente el 61 % del total de productores agropecuarios. Los créditos otorgados a mujeres rurales a través de Agroimpacto corresponden al 44 % del total de operaciones realizadas por BanEcuador en la línea 7×7 durante el período analizado. Los montos de financiamiento van desde USD 500 hasta USD 250.000, según el tipo de actividad productiva.
En este esquema crediticio, las beneficiarias pagan una tasa de interés del 7 % anual, mientras que el 11,29 % es subvencionado por el MAGP, lo que reduce el costo financiero y facilita el acceso al sistema crediticio. En total, la línea 7×7 registra 4.904 créditos otorgados a nivel nacional, por un monto que supera los USD 52 millones.
La mayor participación femenina se registra en las provincias de Loja, Tungurahua, Azuay, Carchi, Cotopaxi y Pichincha, así como en territorios amazónicos, donde el acceso al financiamiento cumple un rol estratégico para el fortalecimiento de la producción agropecuaria y la soberanía alimentaria. Este enfoque territorial se enmarca en una política pública de alcance nacional orientada a la inclusión financiera y productiva.
Los recursos otorgados a través del crédito productivo 7×7 se han destinado principalmente a la adquisición de insumos agrícolas, la implementación de obras de riego, el mejoramiento de infraestructura productiva, el financiamiento de capital de trabajo y el fortalecimiento de los sistemas de producción ganadera, con el objetivo de incrementar la productividad y sostenibilidad de las unidades productivas rurales.
Para la ejecución de esta línea de financiamiento, BanEcuador ha destinado USD 100 millones, mientras que el MAGP invierte USD 28 millones para la subvención parcial de la tasa de interés. Los beneficiarios deben estar registrados en el segmento de Agricultura Familiar Campesina, responsable de aproximadamente el 60 % de los alimentos que integran la canasta básica del país.







