Productores arroceros del cantón Santa Lucía participaron en la conformación de una mesa técnica agroclimática, un espacio de trabajo conjunto con entidades técnicas nacionales orientado a mejorar la gestión del riesgo agroclimático y fortalecer la toma de decisiones en el manejo del cultivo del arroz.
La iniciativa tuvo como propósito central garantizar el acceso a información climática clara, confiable y oportuna, que permita a los productores anticiparse a los efectos del clima y aplicar prácticas más eficientes y resilientes en el campo.
Durante la jornada, se presentaron los objetivos de las mesas técnicas agroclimáticas, su funcionamiento y utilidad, así como la puesta en marcha de una mesa específica para el sector arrocero. Además, se compartió con los productores un boletín agroclimático, con información práctica y aplicable a las labores agrícolas.
El encuentro fue organizado por el Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno del Niño (CIFEN), el Clúster Arrocero , FONDAGUA, el INAMI y el Ministerio de Agricultura y Ganadería, con el apoyo de FAO Ecuador.
Representantes de las entidades participantes destacaron que la mesa técnica agroclimática constituye un avance clave para fortalecer la producción arrocera, al integrar el conocimiento científico con la experiencia de los productores, en un proceso participativo y de alcance local.
Durante el espacio de trabajo, técnicos del CIFEN y del INAMI lideraron mesas de diálogo con los agricultores, enfocadas en definir la gobernanza, estructura y formalización de la mesa, con el fin de empoderar al sector arrocero en la gestión de información climática.
Las autoridades señalaron que este tipo de iniciativas permitirá a los productores mejorar su resiliencia frente a eventos climáticos extremos, comprender mecanismos de adaptación como los seguros agropecuarios y planificar sus acciones productivas con base en información técnica.
Finalmente, se resaltó que, aunque el acompañamiento institucional seguirá siendo clave, el objetivo común es que los productores tomen decisiones informadas frente al cambio climático, fortaleciendo así la sostenibilidad y competitividad del sector arrocero.







