Las recientes tensiones en Oriente Medio han provocado un fuerte impacto en el mercado global de fertilizantes. El bloqueo de rutas estratégicas como el Estrecho de Ormuz impulsó el precio de la urea, que superó los US$530 por tonelada en pocos días.
Según explicó el ingeniero agrónomo César Palacio Martínez, el Golfo Pérsico concentra una gran parte de la producción mundial de fertilizantes, especialmente urea, con países como Qatar, Arabia Saudita e Irán como proveedores clave para mercados agrícolas como India, Europa, Brasil y varios países de América Latina.
De acuerdo con el especialista, cerca del 30% de la urea que consume el mundo sale de esta región, por lo que cualquier interrupción en las rutas marítimas genera efectos inmediatos en los precios. Además, el conflicto también presiona el valor del gas natural, materia prima clave en la producción de fertilizantes.
Este escenario podría provocar aumentos adicionales en el precio internacional de la urea de entre US$80 y US$120, lo que impactaría directamente los costos agrícolas. La fertilización representa en promedio 20% de los costos de producción de un cultivo, aunque en algunos sectores puede alcanzar hasta el 50%.
El encarecimiento de los fertilizantes no solo afecta a los productores, sino que también puede trasladarse a la cadena alimentaria, influyendo en el costo de los alimentos para consumo humano, la producción pecuaria y la industria de alimentos para mascotas.







