Los futuros del maíz se mantuvieron esta semana alrededor de $4,30 por bushel, (bushel = 56 libras ? 25,4 kg) en medio de una lucha por sostener un reciente rebote en los mercados agrícolas internacionales, según datos publicados por TradingEconomics.
Los precios se han visto tensionados por un choque de fuerzas: por un lado, riesgos de suministro en Sudamérica —especialmente por retrasos en la siembra de la cosecha secundaria en Brasil y el estrés por calor e infestaciones en Argentina— y, por otro, un enorme excedente global que limita el alza de cotizaciones.
En Brasil, la crucial siembra de maíz de la “Safrinha” alcanzó apenas el 50% del área en el Centro-Sur, muy por detrás del 64% de avance que se registró el año pasado, lo que genera preocupación por posibles pérdidas de rendimiento en el ciclo que aporta el 75 % de la producción del país.
Mientras tanto, en Argentina las calificaciones del cultivo mejoraron hasta el 51 %, aunque las proyecciones de producción se mantienen moderadas, alrededor de 57 millones de toneladas métricas, debido al estrés por altas temperaturas y la presión de plagas como las “saltahojas”.
Este contexto regional se enfrenta a un escenario global caracterizado por abundante oferta. Las existencias de maíz en Estados Unidos alcanzan niveles altos, con silos que mantienen el techo de inventarios en aproximadamente 2.3 mil millones de bushels, lo que amplifica la presión bajista sobre los precios.
Un factor adicional es el impacto de aranceles globales del 15%, que han fortalecido al dólar estadounidense y otorgado ventaja competitiva de precios a exportadores de países como Ucrania y Brasil, complicando aún más la recuperación sostenida de los futuros.
A pesar de estos desafíos, el mercado agrícola continúa mostrando volatilidad, en la que las variables climáticas, logísticas y comerciales siguen jugando un papel decisivo en las perspectivas de precios para los próximos meses.
PUBLICADO POR https://es.tradingeconomics.com/







