El Instituto Colombiano Agropecuario y Acosemillas hicieron un llamado a agricultores y comercializadores para que utilicen semillas autorizadas durante las siembras del primer semestre en cultivos como arroz, maíz, algodón y sorgo, con el fin de reducir riesgos sanitarios y mejorar la productividad, según la página web del ICA.
Las entidades señalaron que el uso de semillas certificadas permite fortalecer la producción agrícola, disminuir la presencia de plagas y contribuir a la seguridad alimentaria. En ese contexto, indicaron que la formalidad en la compra de estos insumos es un factor clave para garantizar la calidad de las cosechas y proteger el estatus fitosanitario del país.
La gerente general del ICA, Paula Andrea Cepeda Rodríguez, explicó que las semillas autorizadas cumplen con estándares sanitarios, genéticos y físicos, y pueden representar incrementos de hasta un 40 % en el rendimiento por hectárea.
Por su parte, el gerente de Acosemillas, Leonardo Ariza, señaló que la semilla es un elemento clave en la cadena productiva y que su adecuada selección permite enfrentar plagas y condiciones climáticas adversas.
Ante la circulación de materiales no autorizados en el mercado, las entidades recomendaron adquirir semillas únicamente en establecimientos registrados, verificar el estado del empaque y la información de la etiqueta, así como exigir la factura de compra como respaldo.
Las recomendaciones están enmarcadas en la Resolución 15141 de 2024, que establece los requisitos para la comercialización de semillas en Colombia.
Además, el sector reiteró que el uso de semilla legal contribuye a la investigación agrícola, mejora la productividad y permite mantener condiciones adecuadas para el desarrollo del sector agropecuario.







