En el estado de Sonora, la ganadería atraviesa un proceso de transformación marcado por los efectos del cierre fronterizo y la desaparición de pequeños ranchos. Ante este escenario, productores y autoridades han comenzado a impulsar la engorda bovina como una estrategia clave para recuperar la competitividad del sector.
La iniciativa busca reactivar una actividad que ha perdido capacidad operativa en los últimos años, apostando por una fase productiva que permite agregar valor y mejorar la eficiencia dentro de la cadena ganadera. La engorda bovina se posiciona así como un eje central para reconstruir el sistema productivo.
El plan contempla un conjunto de acciones articuladas que incluyen acceso a financiamiento, creación de centros de producción y fortalecimiento genético del ganado. Estas medidas buscan modernizar la actividad y facilitar la transición hacia un modelo más integrado.
El acceso a créditos es uno de los pilares de esta estrategia, ya que permite a los productores invertir en infraestructura, adquirir insumos y mejorar sus sistemas de producción. En un contexto donde muchos pequeños ranchos han desaparecido, el financiamiento resulta esencial para sostener y expandir la actividad.
A esto se suma la implementación de centros de producción, que funcionan como espacios donde se concentran recursos, tecnología y conocimiento. Estos núcleos permiten optimizar procesos, mejorar la calidad del producto y facilitar la adopción de prácticas más eficientes.
Otro componente clave es la mejora genética del ganado, orientada a incrementar el rendimiento y la calidad de la carne. Esta apuesta no solo impacta en la productividad, sino que también fortalece la competitividad del sector frente a mercados más exigentes.
El objetivo de estas acciones es reconstruir una cadena productiva debilitada, generando nuevas oportunidades económicas y fortaleciendo la actividad ganadera en la región. Sin embargo, el proceso implica desafíos importantes, como la necesidad de coordinación entre actores y la sostenibilidad de las inversiones.
En este contexto, la engorda bovina se consolida como una herramienta estratégica para impulsar la recuperación del sector, no solo desde el punto de vista productivo, sino también económico y social.
A medida que estas iniciativas avanzan, el reto será mantener el impulso y convertir esta transformación en un proceso sostenido, capaz de devolver protagonismo a la ganadería en el norte de México.
Fuente: Mundo Agropecuario







