El uso de microorganismos en la agricultura continúa creciendo a nivel mundial como parte de las estrategias para mejorar la productividad, recuperar suelos y reducir el impacto ambiental de los cultivos. El mercado mundial de insumos biológicos agrícolas superó los USD 15.000 millones en 2025 y mantiene un crecimiento anual superior al 10 %.
Especialistas señalan que estas herramientas biológicas pueden incrementar la absorción de nutrientes entre un 15 % y un 40 %, ayudar a reducir parcialmente el uso de fertilizantes químicos y fortalecer la resistencia de las plantas frente a enfermedades y estrés hídrico.
En cultivos tropicales como cacao, banano, arroz y maíz, los microorganismos son utilizados principalmente para la solubilización de nutrientes, el control biológico de hongos y patógenos, así como para la recuperación de suelos degradados. Estudios agrícolas indican además que más del 80 % de la actividad biológica del suelo depende de microorganismos como bacterias y hongos.
En diálogo con Diario El Productor, Carlos Armijos, asesor técnico del área de insumos biológicos de Ecuaquímica, explicó que los microorganismos son formas de vida microscópicas que interactúan directamente en la rizosfera, la zona comprendida entre el suelo y las raíces de las plantas.
Según indicó, estos organismos cumplen funciones importantes en el equilibrio biológico del suelo y ayudan a dinamizar procesos relacionados con la nutrición y sanidad vegetal.
Armijos detalló que ciertos microorganismos poseen capacidades específicas como el antagonismo frente a patógenos y la solubilización de nutrientes, permitiendo que las plantas aprovechen mejor los minerales disponibles en el suelo. Sin embargo, aclaró que estas propiedades no están presentes en todas las especies o cepas, por lo que insistió en la importancia de utilizar productos previamente evaluados y validados.
El especialista señaló que las empresas dedicadas a la biotecnología realizan pruebas de laboratorio y ensayos de campo para garantizar la efectividad agronómica de los microorganismos comercializados.
Añadió que, en el caso de Ecuaquímica, trabajan con microorganismos desarrollados para condiciones tropicales y compatibles con distintos cultivos, además de contar con certificaciones para agricultura orgánica. Anotó el caso de Amigable, Furtive e Inmortal productos que activan el poder de los microorganismos en los cultivos y construye una defensa natural desde la raíz.
Respecto al reemplazo de productos convencionales, Armijos sostuvo que los microorganismos pueden ayudar a reducir el uso de determinados pesticidas y fertilizantes dentro de programas de manejo integrado de plagas y nutrición.
No obstante, precisó que la fertilización mineral continúa siendo necesaria y que los microorganismos funcionan principalmente como un complemento para mejorar la disponibilidad y absorción de nutrientes por parte de la planta.
Finalmente, advirtió sobre la comercialización de productos artesanales que se promocionan como microorganismos sin contar con respaldo técnico ni validaciones biotecnológicas.
“El productor debe verificar la calidad y la garantía biotecnológica del producto que utiliza”, manifestó, al señalar que algunos productos sin control no presentan beneficios comprobados y pueden representar pérdidas económicas para los agricultores.







