Soya entre tensiones comerciales y riesgo climático

- Destacado 1 -spot_img

Según información llegada a nuestro medio por la consultora Hedgepoint Global Markets, especializada en gestión de riesgos, inteligencia de mercado y ejecución de coberturas para la cadena de valor global de las materias primas, septiembre estuvo marcado por movimientos relevantes en el mercado de la soya y los aceites vegetales, en un escenario de fuerte incertidumbre comercial y climática.

La bajada de 0,25 puntos porcentuales de los tipos de interés en Estados Unidos por parte de la Reserva Federal reforzó la percepción de un ciclo de relajación monetaria, con impacto en la competitividad del real brasileño. Al mismo tiempo, la falta de un acuerdo comercial entre Estados Unidos y China mantiene vigentes los aranceles a la soja estadounidense, reduciendo su atractivo y abriendo espacio a Brasil y Argentina, este último apoyado en estímulos fiscales como la exención temporal de retenciones.

En el frente climático, la transición a La Niña es uno de los principales vectores de riesgo, con posibilidades de sequía en el sur de Brasil y Argentina entre octubre y diciembre. Esta condición introduce alta volatilidad en el llamado mercado climático sudamericano.

Principales conclusiones por región

  • China: mantiene existencias elevadas de soja, en torno a 43-44 millones de toneladas, equivalentes a casi tres meses de consumo interno. Sus importaciones se estiman en 106,5 millones de toneladas en 2024/25 y 112 millones en 2025/26, con Brasil como principal proveedor, EE.UU. desplazado por aranceles y Argentina ganando espacio. La estrategia china es de compras graduales para evitar presiones sobre los precios.

  • Estados Unidos: la cosecha 2025/26 se proyecta en 117 millones de toneladas, con una reducción de superficie plantada pero productividad récord. Las exportaciones siguen débiles (10,3 millones de toneladas frente a casi 16 millones en el mismo período del año anterior), afectadas por la ausencia de China. El mercado sigue de cerca la propuesta de la EPA, que podría elevar la mezcla obligatoria de biocombustibles hasta un 67%, impulsando la trituración interna.

  • Brasil: mantiene su liderazgo global con una cosecha 2024/25 revisada a 171,6 millones de toneladas y una proyección récord de 178 millones en 2025/26. Las exportaciones podrían alcanzar 112 millones de toneladas, aunque dependen de un eventual acuerdo EE.UU.–China. La política de biodiésel (B15) sostiene la demanda de aceite de soja, mientras que los márgenes de trituración caen a mínimos recientes.

  • Argentina: con una cosecha estimada de 48,5 millones de toneladas, gana competitividad por la reducción temporal de retenciones, lo que disparó exportaciones atípicas de soja y derivados. Se prevén 10 millones de toneladas de exportaciones de soja en 2024/25, consolidando al país como líder en subproductos: 29,7 millones de toneladas de salvado y 6,6 millones de toneladas de aceite de soja en 2025/26.

  • Aceite de palma: se proyecta un aumento de la producción en Indonesia (47,5 millones de toneladas) y Malasia (19,5 millones), junto a un repunte de importaciones en India (8,7 millones de toneladas). La reducción del diferencial de precios frente al aceite de soja devuelve competitividad al aceite de palma en el corto plazo.

Perspectiva

Hedgepoint advierte que el mercado de la soja se encuentra en un equilibrio delicado entre factores alcistas, como la demanda de biocombustibles y la menor cosecha en EE.UU., y bajistas, como los elevados stocks en China y la abundante oferta en Sudamérica.

El desenlace, según la consultora, dependerá de la evolución climática en el Cono Sur y de las decisiones políticas y comerciales entre Estados Unidos, China y Brasil en los próximos meses.

- Destacado 2 -spot_img
- Silver 1 -spot_img

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Silver 2 -spot_img

Últimas Noticias

Según información llegada a nuestro medio por la consultora Hedgepoint Global Markets, especializada en gestión de riesgos, inteligencia de mercado y ejecución de coberturas para la cadena de valor global de las materias primas, septiembre estuvo marcado por movimientos relevantes en el mercado de la soya y los aceites vegetales, en un escenario de fuerte incertidumbre comercial y climática.

La bajada de 0,25 puntos porcentuales de los tipos de interés en Estados Unidos por parte de la Reserva Federal reforzó la percepción de un ciclo de relajación monetaria, con impacto en la competitividad del real brasileño. Al mismo tiempo, la falta de un acuerdo comercial entre Estados Unidos y China mantiene vigentes los aranceles a la soja estadounidense, reduciendo su atractivo y abriendo espacio a Brasil y Argentina, este último apoyado en estímulos fiscales como la exención temporal de retenciones.

En el frente climático, la transición a La Niña es uno de los principales vectores de riesgo, con posibilidades de sequía en el sur de Brasil y Argentina entre octubre y diciembre. Esta condición introduce alta volatilidad en el llamado mercado climático sudamericano.

Principales conclusiones por región

  • China: mantiene existencias elevadas de soja, en torno a 43-44 millones de toneladas, equivalentes a casi tres meses de consumo interno. Sus importaciones se estiman en 106,5 millones de toneladas en 2024/25 y 112 millones en 2025/26, con Brasil como principal proveedor, EE.UU. desplazado por aranceles y Argentina ganando espacio. La estrategia china es de compras graduales para evitar presiones sobre los precios.

  • Estados Unidos: la cosecha 2025/26 se proyecta en 117 millones de toneladas, con una reducción de superficie plantada pero productividad récord. Las exportaciones siguen débiles (10,3 millones de toneladas frente a casi 16 millones en el mismo período del año anterior), afectadas por la ausencia de China. El mercado sigue de cerca la propuesta de la EPA, que podría elevar la mezcla obligatoria de biocombustibles hasta un 67%, impulsando la trituración interna.

  • Brasil: mantiene su liderazgo global con una cosecha 2024/25 revisada a 171,6 millones de toneladas y una proyección récord de 178 millones en 2025/26. Las exportaciones podrían alcanzar 112 millones de toneladas, aunque dependen de un eventual acuerdo EE.UU.–China. La política de biodiésel (B15) sostiene la demanda de aceite de soja, mientras que los márgenes de trituración caen a mínimos recientes.

  • Argentina: con una cosecha estimada de 48,5 millones de toneladas, gana competitividad por la reducción temporal de retenciones, lo que disparó exportaciones atípicas de soja y derivados. Se prevén 10 millones de toneladas de exportaciones de soja en 2024/25, consolidando al país como líder en subproductos: 29,7 millones de toneladas de salvado y 6,6 millones de toneladas de aceite de soja en 2025/26.

  • Aceite de palma: se proyecta un aumento de la producción en Indonesia (47,5 millones de toneladas) y Malasia (19,5 millones), junto a un repunte de importaciones en India (8,7 millones de toneladas). La reducción del diferencial de precios frente al aceite de soja devuelve competitividad al aceite de palma en el corto plazo.

Perspectiva

Hedgepoint advierte que el mercado de la soja se encuentra en un equilibrio delicado entre factores alcistas, como la demanda de biocombustibles y la menor cosecha en EE.UU., y bajistas, como los elevados stocks en China y la abundante oferta en Sudamérica.

El desenlace, según la consultora, dependerá de la evolución climática en el Cono Sur y de las decisiones políticas y comerciales entre Estados Unidos, China y Brasil en los próximos meses.