Más de 170 representantes de la cadena de valor del arroz participaron en una serie de talleres de consulta en las regiones peruanas de Piura, Lambayeque y La Libertad, con el objetivo de fortalecer la formulación de un proyecto que promoverá prácticas de producción más sostenibles y eficientes en el cultivo de arroz.
Según informa la página web del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la iniciativa busca consolidar una propuesta que será presentada en octubre de este año al Fondo Verde para el Clima (FVC), con una inversión estimada de 35 millones de dólares.
El proyecto, denominado “Impulsando la implementación de buenas prácticas en el cultivo de arroz en la costa norte del Perú, incluyendo el método de secas intermitentes (SICA/SRI)”, es impulsado por el IICA en alianza con el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el Ministerio del Ambiente (MINAM) y el Ministerio de Salud (MINSA).
La propuesta contempla beneficiar a más de 180.000 personas, principalmente pequeños y medianos productores y sus familias, mediante la implementación de buenas prácticas agrícolas en aproximadamente 60.000 hectáreas de arroz durante un período de ejecución de hasta seis años.
Los talleres reunieron a productores, organizaciones de usuarios de agua, entidades públicas, instituciones financieras, representantes de la academia y empresas privadas, quienes aportaron recomendaciones para fortalecer aspectos relacionados con la gestión del agua, la asociatividad, el acceso al financiamiento, la comercialización y la adopción del método de secas intermitentes.
De acuerdo con Erika Soto, especialista en Tecnología, Innovación, Sanidad Agropecuaria e Inocuidad de los Alimentos del IICA en Perú, estos encuentros permitieron construir una propuesta participativa basada en las necesidades del territorio y en las experiencias de los diferentes actores del sector.
Durante las jornadas también se presentaron resultados de la aplicación del método de secas intermitentes, una técnica que sustituye la inundación permanente de los arrozales por ciclos controlados de riego y secado. Según los especialistas, esta práctica permite optimizar el uso del agua, reducir los costos de producción, mejorar la productividad y la sanidad del cultivo, disminuir el uso de agroquímicos y contribuir a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, además de limitar la proliferación de vectores transmisores de malaria.
El especialista del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), Leandro Aguinaga, señaló que esta metodología ha demostrado ser una alternativa efectiva para desarrollar una agricultura más sostenible y resiliente, mientras que el productor Elio Quiroz, de Lambayeque, destacó que su aplicación ha permitido incrementar los rendimientos y reducir significativamente el consumo de agua en las fincas.
El IICA indicó que estos talleres forman parte del Mecanismo de Facilitación para la Preparación de Proyectos (PPF) del Fondo Verde para el Clima, que financia los estudios técnicos, ambientales, sociales, climáticos y financieros necesarios para estructurar proyectos orientados a fortalecer la resiliencia de la agricultura frente al cambio climático.







