De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura – FAO, para el año 2050 será necesario incrementar la producción de alimentos en un 70% para alimentar a más de 9 mil millones de personas. Y América Latina tiene la posibilidad de convertirse en un actor importante en el suministro de alimentos para satisfacer los requerimientos de la población local y para exportar.

La región cuenta con el mayor reservorio de agua dulce y con un tercio de la tierra disponible en el mundo para la producción pecuaria sostenible. Con su amplia gama de zonas climáticas, Latinoamérica tiene una agricultura diversificada con productos que van desde las zonas tropicales hasta las templadas. Sin embargo, existe una diferencia marcada entre algunos países e incluso entre las distintas regiones de un mismo país.

Desde el punto de vista de los rumiantes, la región tiene todas las condiciones para la producción de ganado de carne, lechero y ovinos. Y las industrias porcina, avícola y acuícola representan sectores bien desarrollados y en constante crecimiento. Por ejemplo, esta condición ayudó a convertir a Brasil en el mayor exportador del mundo de carne de res y pollo hasta el presente.

La industria láctea ha venido experimentando un crecimiento y un desarrollo significativo durante las últimas dos décadas. En casi toda la región, la leche y sus derivados están aumentando y diversificándose en productos más complejos. Adicionalmente, las exportaciones de leche y derivados lácteos han venido creciendo en algunos países de la región. A pesar de ello, en otros países de Latinoamérica y el Caribe hay casos en los que el consumo promedio de leche está 25% por debajo de lo requerido. Este hecho demuestra la necesidad de estimular la producción y el consumo de leche en algunas regiones.

Para abordar la demanda de la producción de alimentos, los países de la región tienen que aumentar su eficiencia productiva y para ello pueden utilizar tecnologías para suplementar el pastoreo y aumentar la integración pastoreo-arado, utilizar sistemas más intensivos de ganadería en algunos países para acortar el tiempo hasta el sacrificio. Emplear también tecnologías para predecir la eficiencia del alimento utilizando la fermentación in vitro, desarrollar tecnología de ADN, explorar la expresión génica –nutrigenómica–, utilizar mejor genética y cruces, recurrir a la inseminación artificial, transferencia de embriones y semen sexado.

Cuidar de la salud de los animales y producir carne, leche y huevos que sean más seguros y de mejor calidad, además de controlar el calentamiento global, son los desafíos de América Latina para el 2050. Los resultados podrán ser una mayor productividad, una disminución de la degradación de los suelos y la preservación de los recursos naturales.

Por el profesor Fernando Rutz

Consultor internacional de Alltech

 

 

 

Fuente: ALLTECH | ElProductor.com

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